01 de Octubre del 2020

Los aficionados de Lobos BUAP lloran su desaparición; Mendívil baila de felicidad

Por Osvaldo Macuil / /

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El futbol mexicano está lleno de historias en las que lo económico supera a lo deportivo y en las que el amor de los aficionados por su equipo no es tomado en cuenta al momento de que un empresario decide deshacerse de una franquicia y mudarla a otro estado.

Hoy la poca pero fiel afición de Lobos BUAP llora que el empresario Mario Mendívil decidió vender al equipo de sus amores cuando recién empezaba su historia en Primera División, luego de dos años de conseguir el anhelado ascenso.

Lo que Rafael Puente del Río y un grupo de jugadores ganó con sangre y sudor, Mendívil lo vendió en cuestión de segundos a un grupo de empresarios que se llevaron al equipo a Chihuahua para transfórmalos en Bravos de Juárez.

Este empresario, dueño de la plaza comercial Vía San Ángel, hizo el negocio de su vida. Lobos necesitaba un bomberazo económico para no descender, así que aportó los 120 millones de pesos y de facto se convirtió en dueño del cuadro de la BUAP.

Un año después argumentó que no tenía liquidez para enfrentar un torneo más como dueño del equipo y se ofreció al mejor postor.

Desde Ciudad Juárez llegó la oferta y le pusieron en la mesa 20 millones de dólares —380 millones de pesos—, cifra que a cualquiera deslumbra y se olvida de lo deportivo, de sus jugadores, trabajadores, y de los aficionados.

Mendívil invirtió en Lobos como si se comprara un billete de lotería, y le funcionó. Le pegó al gordo y de esta transacción se llevará libres 170 millones de pesos.

Será muy difícil que Lobos BUAP regresé al máximo circuito del futbol mexicano. Así que solo nos quedaremos con los dos años de pocas glorias y mucho sufrimiento que tuvo el equipo en Liga MX.

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