23 de Abril del 2019

Bienvenidos a Pueblaulipas…

Por Edmundo Velázquez / /
Bienvenidos a Pueblaulipas…
Foto: Central

 

CuentaHastaDiez

Ocho cuerpos, una cabeza y un brazo fueron localizados entre tierra abandonada por un camión de volteo que probablemente provengan de una narcofosa.

Once agentes de la Policía Estatal levantados por un grupo de la delincuencia organizada y que fueron tirados en un camino horas después, con un mensaje de no continuar con los operativos contra huachicol.

Seis cateos en una fuerte movilización de la Fiscalía General del Estado y la Policía Estatal para buscar a un supuesto líder del narcomenudeo… Sin detenidos.

Todo eso ocurrió el sábado 30 de marzo.

En menos de 24 horas.

En Puebla.

Parecería que es cualquier estado del norte del país.

La situación de Puebla provoca que Tamaulipas se sonroje.

¿Por qué pareciera que la inseguridad en Puebla no parece calmarse?

Los casos ocurrieron el sábado pasado en Amozoc, Nuevo Necaxa y Puebla Capital.

Son tres temas totalmente distintos que exhiben lo delicado del estado y la fragilidad que rodea al aparato de seguridad gubernamental en un momento aún más delicado: el arranque de campaña extraordinaria de los candidatos a la gubernatura de Puebla.

Pero ni Alberto Jiménez Merino —del PRI—, ni Enrique Cárdenas —del PAN-PRD-MC— ni Luis Miguel Barbosa —de Morena-PT-PES— dieron en sus arranques de campaña una verdadera muestra de preocupación por lo que pasa en el estado.

Mencionaron la inseguridad de refilón, a pesar de ser un tema obligado.

Aseguraron que iban a combatir hasta los feminicidios, pero ninguno ha presentado un proyecto o plan estratégico para dar solución a la principal preocupación de los poblanos.

Cada día tenemos un conocido que ha sido víctima de la delincuencia.

Todos los días escuchamos cómo aparecen cuerpos y nadie explica quiénes son.

Y no todo es problema del ya no tan nuevo Sistema de Justicia.

Pareciera que no se atacan los problemas que son viejos conocidos en el estado.

La zona de Amozoc, específicamente en Chachapa, es conocida por la constante pelea de grupos dedicados al robo de hidrocarburo.

La Sierra Norte de Puebla se volvió un foco rojo en cuanto el huachicol se dejó crecer en esa región y ahora, poblaciones como Nuevo Necaxa, donde no pasaba nada, tienen ya reportes de levantones y amenazas a los grupos policiacos.

Y la capital de Puebla ahora es la joya de la corona. El narcomenudeo está por todos lados y hasta los grupos organizados están migrando del agotado huachicol a la venta de drogas.

¿Qué van a hacer los candidatos para mejorar esto?

¿El candidato ganador —que entrará en funciones el 1 de agosto— va a poder con el paquete? ¿O a qué santo nos encomendamos?

¿Nos tenemos que resignar a vivir ya en Pueblaulipas?

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