Friday, 14 de August de 2020

Cuando la inseguridad supera la ficción

Por Zeus Munive / /

Crónicas marxianas

En Puebla vivimos dos realidades: la primera de un partido que está en el poder y que está muy preocupado por promocionar el libro La Fuerza del Cambio de ese "gran escritor" Rafael Moreno Valle y  la otra, la que diario se está quejando por el clima de inseguridad que existe en el estado.

Panistas y un grupo numeroso de funcionarios estatales están más interesados en promover al ex gobernador como precandidato presidencial que en chambear en su área. No son nada tontos, pues de esa forma asegurarán una posición de las tantas que habrá en el 2018: regidores, alcaldes, diputados locales, federales y senadores.

Ejemplo de ello es Javier Lozano quien utiliza un programa de televisión para promocionar su imagen. O el otro tarado de Pablo Fernández del Campo: solo les roban baratijas a los que son asaltados en el transporte público.

El jueves pasado muchos nos conmocionamos por la ejecución de la hija de Rubén Sarabia Sánchez, “Simitrio”. El incidente se suma a una crisis de inseguridad que se vive en el estado, sea cual sea el móvil del crimen.

Pero eso para muchos funcionarios, no, no les importa, prefieren darle la espalda a Tony Gali y seguir viviendo del erario y promocionando a su ex jefe. Asegurando, además, que la secretaria general del PAN, no tenga piedras en el camino para las elecciones del 2018.

No sé si esto ya sea una crisis: asesinatos, robos a mano armada, asaltos en rutas de camiones y microbuses, robo y venta de hidrocarburo, crimen organizado y hasta un juez que le arrancan la oreja por gritarle puta a una chica y presume de su influencia con el gobernador actual.

No sé si de veras estos son hechos aislados. No sé si de veras solo es un tema de percepción que cada día nos enteramos que hay más crímenes en las calles y que la gente está preocupada por salir o estar en zonas como San Manuel o cerca de Ciudad Universitaria.

A lo mejor solo la 46 Poniente es una calle en la que viven familias y hay algunos negocios de autopartes que son concesionarios de varias automotrices. A lo mejor no hay narcomenudeo y en zonas como Pueblo Nuevo (Romero Vargas) en donde se dice que se consigue heroína sin ninguna restricción, solo son remedios herbolarios para las reumas.

Quizá no  es que los taxistas de la Capu, rompan cristales y agredan a los choferes del Uber, a lo mejor solamente pues así se llevan.

Ni siquiera son feminicidios, a lo mejor es que jugando las pobres muchachas aparecieron muertas.

Y viéndolo bien, a lo mejor también no es que muchos funcionarios estatales no estén más preocupados por ser candidatos en el 2018 y desobedezcan al gobernador Tony Gali.

A lo mejor como dicen todo es un asunto de percepción y la verdad, la verdad es que nos estamos imaginando muchas cosas que no ocurren. Quizá sea eso. Lo malo es que la percepción es realidad y a donde volteemos alguien ha sido víctima de la delincuencia o por lo menos eso ha percibido cuando le ponen una pistola en la sien.

No sé si ya esté considerado como una crisis, pero todos aquellos funcionarios  y panistas que quieran ser candidatos en el 2018, antes de estar haciendo sus respectivas chaquetas mentales, a todos aquellos preocupados porque se venda el libro La Fuerza del Cambio, deberían ponerse a chambear.

El gobernador se llama Antonio Gali y si no lo respaldan y hacen su chamba (empezando por don Diódoro Carrasco y Javier Lozano) solo hará falta un cerillo para que este polvorín explote.

Las bandas delicuenciales ya están en Puebla y en algunos casos no son los raterillos a los que estábamos acostumbrados. No, algunos andan armados y no temen en disparar.

Así que mis estimados lectores de La Fuerza del Cambio, dejen de hacerle al tío Lolo y entreguen resultados. Porque si esa es la verdadera fuerza del cambio, entonces, estamos jodidos.

ANTERIORES