Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Domingo, 02 Junio 2013 22:38
Zeus Munive

Vender popelina o ser rector, he ahí el dilema

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Con una profunda tristeza, debo confesarlo.

Con un hondo vacío en mi interior debo admitir que equivoqué el rumbo. Que la vocación pasó a segundo término, que las ansias de superarse y las aspiraciones de una vida cómoda y sin preocupaciones pasó al tema de las grandes esperanzas.

A la utopía, a los sueños húmedos de cama, al paraíso que jamás llegará, al Jardín del Edén, al sueño de los justos, al puerto que jamás se visitará, es decir, a la chingada.

Después de mirar los dos reportajes sobre el supuesto enriquecimiento inexplicable tanto de Enrique Agüera como de Tony Gali que dio a conocer Denise Maerker en su programa Punto de Partida (uno hace tres años y el de Gali la semana pasada) me doy cuenta de que, o me hubiera dedicado a buscar la rectoría de la UAP, pues en tan sólo ocho años dejó casi 20 millones de pesos, o me hubiera dedicado a vender popelina y gabardina a las marchantas porque eso produjo 77 millones.

Qué triste ver que el dinero que obtiene un periodista se va como el agua, entre pagar la mensualidad de un carro, renta de casa, comidas, comprar libros, películas y algunas cuantas diversiones.

Y ver que estos dos “grandes empresarios” son más inteligentes que los que mensualmente aparecen en la revista Forbes.

Qué Og Mandino, Robert Kiyosaki o Donald Trump, vaya ni Slim con eso de que es dueño de casi todo el país a través de Grupo Carso.

Eso de la popelina y eso de la rectoría, verdad, qué cosas, son para estudio de la Universidad de Harvard. 

Y uno aquí mendigando el chayo con el sudor de su frente y cagando tintas, alimentando las ansiedades y la gastritis.

“La historia universal de la popelina”, debería ser el libro de éxito de don José Antonio Gali Fayad y “El rector más grande del mundo” de don Roberto Enrique Agüera Ibáñez.

Ambos unos verdaderos visionarios.

Eso sí, por lo menos Tony Gali medio intentó en una rueda de prensa junto con su líder nacional aclarar su situación patrimonial, tras los señalamientos de la reportera de Punto de Partida.

Nunca aclaró su paso de ser campesino.

En tanto que, Enrique Agüera jamás ha dicho “esta boca es o no mía”, con respecto a dichos señalamientos que se dieron a conocer en ese mismo programa.

Jamás ha presentado su declaración patrimonial en este tiempo de campaña y por lo que se ve no lo hará.

El tema de la declaración patrimonial en plena campaña se convirtió en el tema del debate.

No fue de la honestidad, fue de quién tiene más millones.

No importa que quien gane va a dirigir la ciudad durante cuatro años y ocho meses. Eso es lo de menos, lo importante aquí es quien tiene más o menos dinero.

La estrategia fue escupir al cielo en ambos casos.

Total que lo dicho en el espacio de Denise Maerker sólo enturbió y calentó el ambiente, porque ni el candidato de Puebla Unida ni el de la Alianza 5 de Mayo van a dejar de tener ese dinero o dejar vivir cómodamente si ganen o pierdan.

A poco Mario Marín y todas sus corruptelas dadas a conocer dejó de ser otro millonario más.

En lo personal no creo que tenga tanta fuerza el video contra Tony Gali y tanta repercusión, porque ya hay uno igual contra Enrique Agüera y eso hace que el ciudadano común y corriente se desilusione y al final no vote.

Y, como se ha señalado, el día de las elecciones ganará quien acarree más.

Quienes si perdieron en Puebla fueron la mayoría de los medios de comunicación local que se callaron ante el tema, como lo hicieron cuando salió la acusación contra Enrique Agüera en ese mismo espacio y cuando el escándalo Marín-Cacho.

Lo curioso es que esos mismos que se callaron son los mismos que se quejan de cómo los trata la administración estatal actual.

En fin, a parte de ser empresarios ricos con empresas pobres, lo que menos les interesa es el periodismo.