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Si es cierto que los priistas en la ciudad van 10 o 12 puntos arriba en las encuestas surgen las siguientes dudas:
¿Por qué mandaron a hacer tanta propaganda negra en contra de Tony Gali para tapizar la ciudad?
¿Por qué tantos troles en twitter comandados por algún asesor de Enrique Agüera?
¿Por qué viralizar en redes sociales el reportaje de Denise Maerker sobre el supuesto enriquecimiento inexplicable de Tony Gali?
Pues no que van ganando.
No dicen los mercadólogos que una ley básica es que no hables de tu competencia si es que vas arriba.
¿Por qué hacer de la noche a la mañana a un sindicato de voceadores experto en estudios demoscópicos y que presenten encuestas en El Universal en las que van arriba los priistas de 10 a 12 puntos?
Eso ya fue el colmo y de risa loca, ahora el sindicato de memeleras y una agrupación de payasitos también harán sus encuestas.
Ya todos harán encuestas.
¿Por qué acarrear estudiantes de Iztacalco y del Estado de México, pagarles el pomo, las chelas, la mota y el chemo para manifestarse en contra de Tony Gali en el zócalo de la ciudad?
¿Por qué la joven que arengó a dichos estudiantes de nombre Graciela Palomares terminó como regidora suplente en Atlixco, después de que vinieron a Puebla los chamacos del estado de México?
¿Por qué si van ganando hacen todo esto?
¿Por qué?
Como dice el gringo: “Mi no entender una carraja de todou estou”.
Porque si fueran ganando lo que menos querría cualquiera sería polarizar una elección y arrancar una guerra de estiércol y que la boñiga se impregne por toda la ciudad.
Bueno es una recomendación personal si es que es verdad que van muy, muy arriba.
Dicen que percepción es realidad o lo que parece es.
Y lo que parece es que la estrategia del PRI no es hacer que gane Enrique Agüera, sino bajar al contendiente que va arriba de él.
Hacer que la gente se desilusione y no vote.
Sea esta una campaña de decepción o una campaña de miedo.
Que la gente no salga a votar.
Y que desde el abstencionismo se pueda operar.
¿Quién no recuerda el reto Pepsi de los años ochenta? La marca Pepsi tuvo la ocurrencia de poner a prueba su marca con respecto a Coca Cola y puso a la Coca en el ánimo de bajarla, pero el mencionar a Coca, provocó que Pepsi perdiera y se convirtiera en el eterno segundo lugar.
Y de ahí como empresa tuvo que cambiar su misión, visión y valores, pues ya no estaba convertirse en el primer lugar en refrescos de cola (sin albur).
La estrategia de volantear con pasquines y panfletos contra Tony Gali podría tener éxito si es que el candidato que los emite tiene una imagen nada cuestionada y cuestionable.
Si no son anónimos y quien haga los señalamientos tenga una conducta intachable.
Pero cuando se ha establecido una guerra de lodo y cuando la gente ya sabe de dónde y quién paga los libelos, pues no tienen tanta fuerza, pues carecen de tintes objetivos y ciudadanos.
Se neutraliza, sobre todo porque a Enrique Agüera ya le habían hecho el mismo “trabajito” en televisa y hasta le dedicaron dos programas.
Independientemente de todo ello ¿alguien que no se caliente tanto podría aclarar todos esos por qués?