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Editorial
El sabotaje contra Tony Gali por terroristas electorales
El gobierno de Rafael Moreno Valle se inspiró en Andrés Manuel López Obrador para tratar de salvar a Antonio Gali del escarnio público y para evitar que el colapso de la trabe en el boulevard Valsequillo y 5 de Mayo afecte al favorito del PAN a la alcaldía capitalina y la salida más inteligente de los asesores morenovallista fue: ¡Sabotaje!
En efecto, la estrategia para el manejo de la crisis gubernamental provocada por terroristas electorales es el compló, lo mismo que dijo el Peje para evitar el desafuero por el ya añejo pleito legal del Encino que le costó el desafuero en sus días de jefe de Gobierno del Distrito Federal.
Los estrategas de Tony Gali y los asesores mediáticos de Rafael Moreno Valle fracasaron. La ola contra el delfín nadie la detuvo; en las redes sociales fue objeto del despiporre y ningún medio de comunicación aliado al gobierno del estado tuvo las armas para defender al gobierno y al candidato.
La falla en la estrategia es a quién van a acusar del sabotaje: ¿A terroristas electorales? ¿A los Angry Birds? ¿A los vientos priistas? ¿A quién, por Dios, a quién van a acusar?
Cuidado que con ese discurso, ni salvarán a Tony Gali ni redimirán a Andrés Manuel, corren el riesgo de caer en el ridículo, nada más.