Columnas Anteriores
Como cada elección del PRI, presidente del partido, delegado en turno, candidato fallido y afectados electorales vociferan sobre los traidores, los simuladores, los doble cara, los pérfidos de la contienda electoral y juran, ante todos los ídolos del priismo, que serán expuestos, condenados y expulsados de las filas tricolor. Y como cada elección, nunca pasa nada.
No ha habido derrota sin patíbulo preparado. Pero la cacería de brujas termina en amenaza mediática y militantes y resentidos y candidatos fallidos se quedan con las ganas de ver arder en el infierno a los simuladores de la elección.
La estrepitosa derrota del 7 de julio será un archivo más en los anales de los procesos electorales de Puebla y ningún traidor será expuesto ni quemado en leña verde. Pues, ya no hay traidores que perseguir, dice el delegado del CEN, Fernando Moreno Peña.