Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Miércoles, 23 Julio 2014 23:48
Zeus Munive

Moreno Valle miente

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¿Qué hay detrás de toda esta crisis gubernamental provocada por una #LeyBala? Es fácil. No hay que complicar la respuesta. El origen está en la verdadera defensa de los derechos humanos, la libertad de manifestación y la libertad de expresión, así como la libertad de información.

Es la lucha contra la intolerancia. Contra el sistema autoritario que se empezó a ejercer desde el uno de febrero del 2011.

¿Ya se les olvidó la ley llamada #Rafamordaza?

Es decir, ¿en Puebla no hay libertad de expresión?

La respuesta es no.

¿En Puebla no hay libertad para manifestarse libremente?

La respuesta es no.

Y ahí están más de 30 campesinos encarcelados por protestar. Ahí está un niño muerto, consecuencia de una ley que aprobaron los diputados locales (sobre tu consciencia yunquista Franco Rodríguez).

¿A qué autoridad se le ocurre mandar a unos policías a negociar? Eso es de jardín de niños.

El gobierno estatal a través de su oficina de comunicación social han caído en una serie de contradicciones desde el origen del conflicto con los pobladores de Chalchihuapan.

El colmo fue cuando Víctor Carrancá Bourget sugirió que la muerte de Luis Alberto Tehuatlie fue asesinado por sus propios vecinos de San Bernardino Chalchihuapan pues así lo planearon.

Es decir, Moreno Valle miente. Y mienten sus funcionarios. Miente Facundo Rosas y miente el secretario general de Gobierno. Mienten sus videos. Mienten sus operadores en medios.

Y es que una mentira bien vale una Presidencia de la República.

El periodista Raymundo Rivapalacio en su libro La Prensa de los Jardines nos lo explica con peras y manzanas esto de las mentiras del poder:

“La desinformación es un fenómeno inherente al poder. Se miente para moldear a la opinión pública y extender así las fronteras del dominio político. Es decir, se engaña para mantener el poder llegar a él o querer más. De lo anterior se desprende que la verdad nunca se ha llevado con la política.”

Moreno Valle miente. Y sus bots en Twitter y sus trolles y sus porristas en Facebook.

Y sus medios afines a quienes les obliga a escribir lo que él quiere decir.

Es decir, una mentira bien vale mantenerse en el poder.

El problema con el gobernador poblano es que carece de toda credibilidad. Carece de legitimidad y ahora se sabe que se mantendrá en su puesto a base de mentiras.

Moreno Valle es un político viejo (de los setenta) enfundado en un cuerpo joven. Su mentalidad más cercana al autoritarismo de su abuelo y de los priistas de aquella época.

Y eso le impide ver que la prensa oficial. Que lo institucional. Que los discursos emitidos por el gobierno, la gente no los compra, no los ve.

El gobierno es una marca que pesa demasiado sobre la gente, cuando el público escucha la palabra gobierno, tuerce la boca, intenta mirar hacia otro lado, porque es desde el gobierno que le imponen gravámenes, que le cobran la gasolina, que le cobran la basura, las tarifas altísimas de agua, que además el gobierno nunca trabaja del lado de los ciudadanos, que los que están ahí se vuelven millonarios de la noche a la mañana.

Tratar de convencer de una mentira desde Casa Aguayo es estúpido.

Por eso la versión gubernamental no permea. No saben manejar una crisis. Y eso que se burlaban de Mario Marín.

La conclusión a todo esto es sencilla: Moreno Valle vive una crisis de credibilidad. Y lo peor es que aún así miente.