Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Domingo, 27 Julio 2014 23:17
Zeus Munive

El góber no se va

Por :
  • Imprimir
  • Email

Columnas Anteriores

Moreno Valle no va a caer. No va a caer porque en México lo que abundan son políticos autoritarios, gobernadores convertidos en señores feudales o en virreyes, que son verdaderos sátrapas.

Abundan los Mario Marín, los Ulises Ruiz, los Fidel Herrera, los panistas corruptos como Reynoso Femat, los intolerantes como Felipe Calderón y los vende patrias como Jesús Zambrano o Gustavo Madero.

Moreno Valle no va a caer porque en este país entre más negocies en lo oscuro eres más poderoso. Entre más dinero des a las televisoras eres mejor candidato. Entre más compres votos más seguro ganas una elección.

Dejará de ser gobernador hasta el último día de su gestión. Y de hecho no se trata de que ya se vaya, se trata de que ya no ande echando bala. Que le baje dos rayitas a su actitud autoritaria. Que reconozca que hubo un muerto provocado por los mandos policiacos. Que destituya a Facundo Rosas y a Luis Maldonado. 

Se trata de que reconstruya el tejido social  que descompuso y que deje de estar provocando polarizaciones sociales entre los que acusan y los que defienden. Que deje de ser un gobierno de élites y que sea cercano a la gente. 

Sobre todo que escuche. El problema por la crisis de credibilidad en la que está hundido el mandatario poblano es porque no escucha. El éxito que tuvo Melquiades Morales, su actual asesor, era que siempre escuchaba. Hacía de tripas corazón, pero siempre escuchó. Tan es así que en el conflicto con los campesinos de Tepeaca y Tecamachalco, encabezados por el mismísimo Concho Colotla les hizo caso y prefirió no imponer su proyecto Milenium. 

A Moreno Valle no lo van a correr pero él puede cambiar o por lo menos tratar de limpiar su imagen dañada y no con boletines ni guerras de columnas. 

Es un hecho es que a partir del nueve de julio pasado, su carrera política dio un vuelco: ya no es el favorito de Acción Nacional. Ya no es impoluto. En su trayectoria política siempre lo acompañará un niño muerto por una Ley que tanto él como su secretario de Gobernación, el perredista Luis Maldonado, impusieron. 

Eso, por supuesto, no lo quiere ver. Moreno Valle piensa que él es el chingón y esto se arregla a punta de chingadazos, pero no es así. 

El gobernador venía construyendo una serie de odios y rencores que estaban ocultos.

¿Cuántos empresarios, panistas, priistas, periodistas, constructores, dueños de verificentros, entre otros, se agacharon por miedo? Porque sabían que los espiaban, porque había amenazas veladas o a veces directas, porque el PRI como oposición no servía de nada y era cómplice. 

Lo que busca el PRI no es correrlo sino traerlo como moneda de cambio. Así como hicieron con Mario Marín desde Los Pinos. Así quieren mandarle ese mensaje. Las reformas del Pacto por México ya se dieron. 

Moreno Valle está debilitado. Y su orgullo lo debilita aún más. Si él quiere limpiar su imagen debe escuchar a sus críticos y actuar, en vez de asumir una posición radical e intolerante. 

Si me permiten adelantarme, por supuesto, no lo va a hacer. Esto se va a poner muy feo en los dos años restantes, aunque eso al tiempo lo va a debilitar aún más.