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En dos años y medio de gobierno, Rafael Moreno Valle ha mantenido la opacidad y la discrecionalidad en la asignación de publicidad oficial en los medios de comunicación. De acuerdo al estudio realizado por las organizaciones Artículo 19 y Fundar, entre otros, la única diferencia entre el extinto gobierno de Mario Marín y el de Moreno Valle, es que éste último ha privilegiado a las televisoras.
La administración de Moreno Valle ocultó información relativa al gasto de Comunicación Social; el listado de proveedores; gasto desglosado por medio de comunicación y desglose de concepto de campaña por medio de comunicación, igual que hizo Mario Marín durante su sexenio.
Otra trágica coincidencia entre Mario Marín y Moreno Valle es la discrecionalidad. En el primer año del morenovallismo, Televisa y el Periódico Síntesis fueron los más beneficiados con la transición política, pues la televisora obtuvo más de 60 millones de pesos y el periódico de Armando Prida pasó de un risible convenio de 4 mil 500 pesos con Marín, a 10 millones de pesos en un solo año.
Dadas las exorbitantes cantidades recibidas por Televisa y Síntesis se comprende la cómoda cobertura que recibe el gobierno morenovallista de ambos medios de comunicación y lo mismo hizo Mario Marín, a diferencia que él privilegió a medios como Intolerancia y el Heraldo de Puebla con partidas que superaban los 30 millones pesos.
Ambos ocultaron la información, ambos enriquecieron a dueños de medios de comunicación y ambos privilegiaron a algunos empresarios mediáticos. Son sus trágicas coincidencias,y Moreno Valle no las puede librar.
A esta distancia, no hay mucha diferencia entre los dos.