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El gobierno de Rafael Moreno Valle no pudo hacer que los cuatro habitantes de Chalchiahupan detenidos en la Puebla-Atlixco el pasado 9 de julio pagaran los platos rotos de la #LeyBala. No tuvo pruebas para refundir en la cárcel a los detenidos antes de la trifulca.
Los videos que muestran que fueron detenidos antes de la trifulca y los testimonios obligaron a la Procuraduría General de Justicia a ordenar el desvanecimiento de cargos en contra de los cuatro asegurados aquella tarde. Hoy, los inocentes de Chalchiahuapan, aun tras las rejas, sólo esperan su fianza para irse a casa.
Sin embargo, en la fianza podría esconderse la venganza morenovallista. Ya ocurrió en Tehuacán, donde los manifestantes asegurados tuvieron que pagar hasta 440 mil 500 pesos para ser liberados; los rijosos de los mototaxis pagaron hasta 150 mil pesos; los detenidos en Cacalotepec pagaron 130 mil pesos por bloquear al metrobús.
La caución en Puebla por manifestarse es exorbitante, casi grosera. Hoy cuatro humildes comerciantes y campesinos esperan el monto que los llevará a casa o que los dejará en la cárcel sólo por estar cerca del cruento desalojo.