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Uno de los principales problemas del sexenio morenovallista es que sus instituciones están plagadas de opacidad. Al menos eso sucede con los Poderes Legislativo y Ejecutivo. La administración morenovallista ha trascendido internacionalmente por su ya costumbre a ocultar información pública y relevante sobre la toma de decisiones, y el Congreso sigue los pasos de su amo al pie de la letra.
Los diputados de la LVIII Legislatura —como lo ha demostrado CENTRAL con seriales periodísticos— ha aprobado iniciativas, líneas de crédito, reformas constitucionales, reformas reglamentarias, presupuestos, endeudamientos y Proyectos de Prestación de Servicios sin tener la menos idea de lo que están haciendo.
A los legisladores no les interesa hacer el ridículo ante las cámaras y confesar que no saben por qué o para qué levantaron la mano. El mejor ejemplo y tal vez, uno muy grave, es la aprobación de 17 Proyectos de Prestación de Servicios para Municipios por un monto superior a los MIL millones de pesos.
Los diputados no supieron lo que hicieron. Pero lo peor es que nadie se queja. El cinismo del presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política asegura los PPS por el momento no son deuda, no, por el momento no, pero para 2014 ya lo serán.
Y el colmo, dice Mario Riestra —quien presume sus premios en transparencia— que en el análisis de “Costo-Beneficio” de los PSS se “analizaron los costos-beneficios” y que por eso, se aprobó la iniciativa de Moreno Valle de endeudar a 17 municipios por más de MIL millones de pesos.
Qué claridad la del diputado, caray.