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Horas antes de que iniciara el desfile, el mensaje político de Enrique Peña Nieto hacia Rafael Moreno Valle era alentador. El presidente que tardó143 días en pisar la entidad poblana regresaba en menos de dos semanas para encabezar la parada cívica del 5 de Mayo con el gabinete íntegro a cuestas.
Las interpretaciones de la segunda visita del presidente, acompañado hasta por los funcionarios del gabinete ampliado, llegaron hasta la estratósfera con la inevitable conclusión de que Rafael Moreno Valle y Peña Nieto estaban en paz, en armonía, en excelentes términos. Pero la realidad puso a todos en su lugar.
Enrique Peña se escudóen el "protocolo" para tomar distancia del gobernador poblano y se sentó entre sus Secretarios de Seguridad y Defensa Nacional, dejando a Moreno Valle, lejos de sus oídos, lejos de sus palabras, lejos de la foto.
Por si el mensaje no quedaba claro, Peña Nieto ignoró a su anfitrión, vaya ni las gracias le dio, ni los buenos días. Nada para Rafael, excepto indiferencia.