Sunday, 07 de June de 2026

Dios en el Poder

Martes, 11 Febrero 2014 01:10
Selene Rios Andraca

La coartada de ficción de la PGJ

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En el drama de la muerte de Karla López Albert, existe algo peor que las escenas de un sepelio con palomas al aire,que las lágrimas de una audiencia desconsolada, que los gestos ensayados de una conductora, que un novio sicópata arraigado, que los gritos de Laura Bozzo en Televisa  —con una extraña pronunciación— contra el procurador poblano Víctor Carrancá.

Sí, aunque no me lo crean, existe algo aún más, ínfimo a todo eso.

En Puebla se ejecuta un show más lamentable que una mujer descubriendo la infidelidad de su esposo en horario estelar en el Canal de las Estrellas.

Más deplorable que un marido presumiendo a su amante ante una audiencia obnubilada y ante sólo Dios sabe cuántos televidentes.   

Más denigrante que un marcianito y un lobito entre el público exigiendo justicia en el caso de una madre que manda a su hija a vender chicles para comprarse su churrito de mota y su botella de Charanda.

Lo más lastimoso de todo este tema, lo lastimoso de lo lastimoso, es que el Procurador General de Justicia mienta para deslindarse de su responsabilidad de la investigación y persecución de los delitos.  

Que la dependencia morenovallista y su titular antepongan su imagen a la seguridad de los poblanos.

Que el procurador cuide los intereses del gobierno morenovallista y no la integridad de los poblanos.

Que el procurador se lave la cara del tema para no salir afectado, en demérito de la justicia.

Que Víctor Carrancá se preocupe más por cuidar su trabajo y la imagen de su jefe Rafael Moreno Valle que por procurar justicia para los familiares de Karla López Albert.

Qué bajo.

..

La Procuraduría General de Justicia afirmó en un comunicado de prensa emitido el pasado domingo que Karla López Albert murió antes que sus padres presentaran la denuncia por su desaparición el viernes 31 de enero.    

Hoy se sabe que la víctima habría sido privada de la vida incluso antes de que se denunciara su desaparición. Lo anterior lo revela el protocolo de necropsia y diversas pruebas periciales realizadas al cuerpo, hallado en el Distrito Federal”, recalca el comunicado oficial.

Ergo: la PGJ no es corresponsable de la muerte de la joven embarazada.

Sin embargo, la versión oficial (la coartada) del gobierno de Rafael Moreno Valle tiene hoyos por todas partes.

Se desintegra por cualquier parte.

De acuerdo al acta de defunción emitida por el Servicio Médico Forense del Distrito Federal con el número de acta 4057, Karla López murió el sábado primero de febrero.

No murió el jueves o el viernes como dice el gobierno morenovallista.

Karla López falleció horas después de que la PGJ conociera la constancia de hechos 24/2014/SUR en la que se asentó la desaparición de la hoy difunta.

La negligencia de la Procuraduría es irrefutable.

Su corresponsabilidad en el asesinato de la muchacha, innegable.

Lo increíble es que el procurador y el director de Comunicación Social calcularan que su mentira nunca sería descubierta.

Que nadie tendría acceso al certificado de defunción. O que nadie se asomaría a la fecha en el certificado.

Ni siquiera los padres —tan cercanos a la conductora estrella del talk show de Televisa—.

No entiendo cómo pensó Carrancá y Fernando Alberto Crisanto y asesores y el propio Rafael Moreno Valle que su coartada no tenía hoyos.

¿Por qué la Procuraduría General de Justicia emitió un comunicado con una mentira de semejante tamaño?

Porque evidentemente el morenovallismo está temblando de miedo.

Y dudo que sea por la cobertura de la prensa local.

Me da la impresión que a Moreno Valle y compañía le da miedo la boquita de la peruana.

Porque Rafael Moreno Valle teme que Laura Bozzo le grite desgraciadooooooooooooooooooooo en horario estelar y lo haga pasar al escenario en medio de abucheos y rechiflas.

Ay Dios.

Si de plano es tanto el temor a la señora que contrate a Carmencita Salinas y a Rocío Sánchez Azuara.

Y que sean ellas las que lo defiendan de los gritos desgarrados y atropellados de la conductora.

Y que Rocío y Carmencita, lo rediman.

Y también a Carrancá y a Crisanto.

Miau.