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Si bien Eduardo Rivera tuvo tres años relativamente tranquilo en la faz mediática —a excepción de uno o dos medios de comunicación—, en vísperas de abandonar el Palacio Municipal, los días de paz se terminaron.
Eduardo Rivera se irá del Ayuntamiento de Puebla con una serie de señalamientos mediáticos que pondrán en duda la correcta administración de los recursos. Y aunque en tres años de gobierno, no existe ningún escándalo de corrupción contra el edil, en los siguientes días, proliferarán los escándalos hasta con documentos para atacar al alcalde capitalino que se enfrentó a Moreno Valle.
Lalo Rivera deberá pagar su oposición al mandatario y sus desencuentros a lo largo de tres años en las próximas horas. Entre la clase política se rumora, incluso, de que algunos funcionarios de la administración riverista podrían terminar en la cárcel.
La guerra ha comenzado ¿Lalo Rivera tendrá con qué defenderse una vez que ponga un pie fuera del Ayuntamiento de Puebla?