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A sus escasos 32 años, Juan Carlos Natale se ha enquistado en la política poblana y ha consolidado su poder en el intrascendente Partido Verde. Desde ahí ha logrado mantenerse como el dirigente estatal, ha sido diputado federal y en las últimas semanas —gracias a Dios— ha iniciado su fondo de retiro.
Militantes del Verde acusaron a Juan Carlos Natale de vender candidaturas en los 23 municipios que le corresponden de la coalición Mover a Puebla y el joven pide la risible cantidad de dos millones de pesos para contender en las elecciones del próximo 7 de julio.
Por supuesto, Natale lo niega y hasta se indigna de las acusaciones, pero su pasado lo condena. Como líder de la oposición, Juan Carlos Natale no ha hecho nada ni dicho una sola palabra en contra del gobierno de Moreno Valle o del PAN. Pues sus intereses económicos se lo impiden.
Natale López goza de una reputación como la de Emilio González y aún así, el muchacho lucha por ser diputado plurinominal de la alianza PRI-Verde. Pues por desgracia, él no puede comprar un lugar en la lista de candidatos de representación proporcional.
La ventaja de la venta de candidaturas es que Natale ya piensa en el retiro político, pues sabe que hoy por hoy no es más que el dinosaurio adolescente en el espectro político poblano, y ya.