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En las elecciones intermedias locales, los poblanos determinaron quedarse en casa. La renovación del Congreso de Puebla y de las 217 alcaldías no fueron prioridad para los habitantes de la entidad, pues ni siquiera el 50 por ciento del padrón electoral salió a las calles a emitir su voto.
Las elecciones intermedias son complicadas y generalmente predomina el abstencionismo, aunado a ello, el Instituto Electoral del Estado sufre una severa crisis de credibilidad y ninguno de los partidos ni las autoridades electorales lograron convencer a los poblanos de salir a votar en una de las elecciones más importantes por el periodo extraordinario de gestión de 4 años y ocho meses.
De acuerdo al Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la participación electoral fue tan raquítica que en algunos municipios habrá elecciones extraordinarias porque ni siquiera salió a votar el 30 por ciento de la lista nominal.
Y la apatía electoral es culpa de los partidos, los candidatos y el organismo electoral. De nadie más.