Friday, 19 de June de 2026

Dios en el Poder

Jueves, 03 Julio 2014 02:43
Selene Rios Andraca

Dios castigó a Moreno Valle

Por :
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Tiene razón José Saramago: tenemos un Dios sádico, cruel y vengativo.

No perdona nada.

Todo lo cobra con sangre.

Goza del dolor humano.

No hay forma de tener su gracia.

Todo el tiempo castiga y castiga.

Y eso Rafael Moreno Valle lo aprendió a la mala.

Todo comenzó el domingo pasado con el silbatazo que lanzó el árbitro Pedro Proenca para regalarle un penal a Holanda y dejar a México en su cuarto partido, como siempre, y para dejarnos a todos los mexicanos con los ánimos hundidos en el horizonte mundialista en el que México nunca figura, salvo por sus hooligans que suelen llevarse las palmas por acosar a mujeres, por ser ex diputados y corretear muchachas, por orinar recintos sagrados, por gritar “¡Eeeeeh puto!” y ponerlo de moda y por aventarse, claro está, a tratar de detener un barco y “hacer historia”. Ufff.

A partir de ese asalto al despoblado del árbitro portugués, la ira de Dios comenzó a caer en estas lejanas y católicas tierras poblanas.

Seguro para probar la fe de Moreno Valle.

Qué semanita le dieron pobre.

Bien dice mi mami que las desgracias nunca llegan solas, que las muy cajinas suelen llegar muy mal acompañadas. Pero eso mi mami nunca se lo dijo al gobernador de Puebla y lo tuvo que aprender a la mala.
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La ira de Dios se manifestó con peligrosas y húmedas escenas diluviales para vengar los estropicios realizados por el gobierno morenovallista con el concreto hidráulico que vendió a los ciudadanos en más de 90 millones de pesos por avenida.

Las lluvias “atípicas” inundaron la capital poblana, desbordaron ríos y sumergieron en lodo, basura y agua sucia, las calles de concreto hidráulico recién inauguradas.

Jesús bendito.

Tanto ofuscó el agua a los gobiernos estatal y municipal que las pobres calles recién estrenadas fueron vilmente mutiladas para corregir los recolectores pluviales mal colocados.

#Poslasabro, fue la política de intervención para evitar que Puebla fuera conocida como la Venecia americana.

Sin recato alguno, las avenidas forradas con el cotizado concreto por más de 90 millones de pesos fueron cercenadas porque construyeron mal el drenaje.

Por eso Dios se enojó con Rafa.

Por mentiroso.

Por vendernos carpeta asfáltica por concreto hidráulico.


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En septiembre pasado, el gobernador Rafael Moreno Valle le ordenó a su Congreso consumar la privatización del sistema del agua en Puebla.

No escuchó ningún consejo.

No escuchó a su angelito cuando le advirtió que la privatización del agua, encarecería el servicio, afectaría a los más jodidos, amolaría a los empresarios y sólo beneficiaría a sus amigos de Concesiones Integrales.

Según el mandatario no iba a pasar nada.

Nadie se iba a quejar de la privatización del agua.

Ni siquiera por el incremento descomunal de las tarifas del agua que no dejaron a nadie vivo.

Nos pasaron a traer a todos.

Y ayer, Dios movió su dedo y la Procuraduría Federal del Consumidor clausuró las oficinas centrales de la concesionaria por los excesivos costos que rebasan el 5 mil por ciento de incremento.

Ufff.

Foto: Diario Cambio

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Una vez que el árbitro declaró la derrota de México, las manifestaciones por el #tarifazo se le vinieron encima a Moreno Valle.

Moteleros, comerciantes, vecinos, ciudadanos, colados y demás tomaron las calles y las oficinas centrales de Concesiones Integrales por su pésimo servicio, por su mal sistema de cobro y por los costos excesivos
por el servicio de agua.

Los comerciantes del Centro Histórico se ampararon contra Concesiones Integrales para evitar el pago con más del 5 mil por ciento de incremento.

Vecinos de Coronango bloquearon la comunidad por escasez de agua.

Por si fuera poco, en algunas colonias de la capital poblana reclamaron que el agua proporcionada por la concesionaria está cochina, turbia y tiene restos de grasa.
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La decisión de fulminar el negocio de las Juntas Auxiliares del registro civil, el Congreso del estado hizo una reforma para arrebatarles la facultad a los presidentes auxiliares de expedir actas de nacimiento,
matrimonio, defunción y demás.

La medida no tenía mala intención, sin embargo, el gobierno morenovallista olvidó prevenir quién brindaría el servicio en las de 611 juntas auxiliares que hay en Puebla.

La falta del servicio y la necesidad del traslado desde las lejanas comunidades hasta las cabeceras municipales, provocó la ira deDios y los poblanos.

El martes pasado, presidentes auxiliares y ciudadanos enojados secuestraron el Centro Integral de Servicios (CIS) de Tehuacán, Hospital de la Mujer y la autopista.

El gobernador ignoró el llamado de los santos yestrenó la dichosa #LeyBala contra los manifestantes.

Moreno Valle creyó que después de losgases lacrimógenos nadie más se atrevería a quejarse del registro civil.

Porque los gases lacrimógenos y los madrazos se lanzaron para que “aprendan unos y otros”, diría el clásico.

Sin embargo, horas más tarde, en Atlixco se encendió otro foco rojo.

Del otro lado de la entidad, presidentes auxiliares y ciudadanos enojados tomaron la carretera de Atlixco.

Dios azuza a todos los quejosos para incendiarle  Puebla al gobernador.

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El lunes pasado, Rafael Moreno Valle se despertó con la alegría de celebrar su cumpleaños número 46 al lado de sus amigos, de su familia y de sus gobernados.

Todo iba bien.

Las mañanitas, el regalo, los abrazos, los miles y miles de mensajes y los miles y miles de regalos, todo iba bien, hasta que el mandatario llegó a Huejotzingo.

Y por más cara de cumpleañero feliz que puso, los inconformes de ese municipio no hicieron más gritar improperio y medio contra el mandatario y su alcalde.

Pobre Rafa.

El mero día de su cumpleaños, le hacen una santa manifestación y lo dejan con cara de extraviado en pleno evento gubernamental.

Miau.


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Dios quiere castigar a Moreno Valle.

Al menos ya le mostró parte de su furia en la última semana.

Pobre de mi Rafa.

Sin embargo, creo que aún no lo castiga en serio.

Mientras tanto diría Jaime Sabines: que Dios bendiga a Dios.