Saturday, 06 de June de 2026

Dios en el Poder

Jueves, 25 Abril 2013 02:18
Selene Rios Andraca

Cómo ser plurinominal en el PRI… sin mérito alguno

Por :
  • Imprimir
  • Email

Columnas Anteriores

Ejem.
Ejem.
Las revueltas en el PRI son un sinsentido.
Tienden a la locura y al sombrerazo por puro divertimento.
Esos jóvenes, militantes consagrados, mujeres y priistas soñadores que hablan de indiferencia, cerrazón, imposiciones, exclusiones, y desvalorización de los cuadros, fumaron demasiado, comieron gallo, fueron abandonados o de plano, se cayeron de chiquitos.
Hacen  alharaca nada más para llamar la atención.
Por Dios, es muy fácil ganar una candidatura en el partidazo.
Es más complicado hacer un licuado de plátano con chocomíl, que formar parte de la lista de candidatos a diputados plurinominales.  
Por favor.
El mejor ejemplo es Pablito Fernández del Campo.
¡Es el número uno en la lista de pluris!
¿Qué me dicen del número dos, Pepe Chedraui?
¿De Juan Carlos Natale en la posición número tres?
¿De Leobardo Soto en la número cuatro?
Clap.
Clap.
Clap.
Pero, el más sobresaliente de la ignominiosa lista es sin duda, Pablo Fernández del Campo, que se auto-premió con la candidatura aunque se le salió de control el proceso interno de su partido.
Clin.
Clin.
No cuajó las candidaturas de unidad.
Provocó manifestaciones, marchas y hasta corridos por las imposiciones en municipios como Puebla, Tehuacán, Libres, Huejotzingo, Cuetzalan, San Andrés Cholula, San Pedro, Coyomeapan…
Olvidó la operación cicatriz e incumplió con acuerdos, al grado de que Enrique Doger le arruinó su gran día de precampaña a Enrique Agüera.
Abandonó a Enrique Agüera en sus primeros días como el candidato.
Le valió un carajo el silencio de los precandidatos a la alcaldía capitalina.   
Amenazó a precandidatos con hundirlos.
Permitió la venta de candidaturas por parte del delegánster Fernando Moreno Peña y el nini Verde, Juan Carlos Natale.
Se carcajeó de los excluidos.
Olvidó su propia instrucción de que ningún líder de la estructura priista sería candidato.
Le faltó poco para escupir a los grupos internos inconformes.
Bueno, hasta provocó una revuelta de parte de los jóvenes priistas en su contra.
#Zas.
Y en complicidad con el delegánster, se adjudicó, la primera posición de la lista de pluris.
Así como si nada.
Sin la venia de  Ivonne Ortega o César Camacho.
Total, se ganó a pulso la posición.
Hizo todo para la gran implosión intestina y para recoger los escombros el próximo 7 de julio.
¿Y se atreven los rebeldes a decir que es complicado conseguir una candidatura en el PRI?
Qué bárbaros.   
**
Pepe Chedraui sólo tuvo que conocer a Enrique Peña Nieto desde que eran chavales y lo logró.
¿Eso es complicado?
Juan Carlos Natale… pues… bueno… esta columna es familiar, pero ya sabemos que el periquito —¡Por lo verdecologista, eh!— pues tiene sus ligues, sus c-o-n-e-c-t-e-s.  
Tsss.
El marinista-zavalista-morenovallista-peñista-blanquista-oportunista, Leobardo Soto tiene un historial impecable.
Se entiende su cuarto lugar en la lista.
Miau.
Lo único incomprensible es que no haya ninguna mujer en los cuatro primeros lugares de la lista plurinominal.
O algún militante distinguido.
O ya de plano, alguna persona decente.
Al menos, estudiada.
Que se sepa dos artículos constitucionales.
Con buena ortografía…
Ya no pido mucho, con bonita letra, pues.
**
Espero que la revuelta sirva para algo.