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Tres cosas han legitimado la candidatura de Alfonso Esparza Ortiz para ser el rector en el periodo 2013-2017: licitar toda la obra pública, lo que pone a su antecesor, Enrique Agüera Ibáñez contra la pared por los grandes negocios que hiciera López Chargoy y que se asignaron de manera directa.
El segundo punto es su anuncio de que será rector nada más rector y solamente rector, por lo que no se le subirá la idea a la cabeza de ser candidato a un puesto de elección popular, por lo tanto, la Universidad dejará de ser una institución-partido. Ya no será la maquinaria para hacer Marios Marines, como alguna vez dijera Enrique Agüera, mientras el góber precioso era mandatario y Agüera el rector de la BUAP.
Tercero: sesiones ordinarias del Consejo Universitario. Este hecho, fue histórico, pues Agüera y sus operadores preferían llevar todo planchado ante estudiantes y académicos para evitar confrontaciones. Finalmente, es riesgoso abrir procesos democráticos al interior de la BUAP.
En tanto, que también ha comenzado a operar él varios amarres con diferentes grupos al interior.
Y la buena relación que mantiene hoy con el gobernador Rafael Moreno Valle y en general con la administración estatal. Es, a todas luces, tersa. Todo ello lo hace el candidato más fuerte a la rectoría.
No obstante que hoy inicia el proceso de auscultación en la máxima casa de estudios, ya han salido los ex agüeristas a rendirle pleitesía a Esparza.
El líder de la Tropa Loca, Juan Manuel Alonso (a) “El Oso”, quien junto con el director de la facultad de Administración Ricardo Paredes, los porros Sergio Díaz Carranza y Joaquín de la Barrera le venden estrategias electorales a Esparza, haciéndole creer que hay números rojos y en algunas escuelas con diagnósticos catastróficos.
En esa Tropa Loca también participa ya el director de la Preparatoria Urbana Enrique Cabrera Barroso, Benajmín Pérez Romero, quien se la pasa diciendo a todo mundo que “Esparza… tssss psss es mi brother”.
Lo más curioso de todo esto, es que estos neo-esparzistas, ahora son agüeristas que ya critican la “corrupción del pasado” y eso que ellos fueron a hacer campaña con el ex rector.
En fin, la política en la BUAP también se mueve por lealtades y traiciones.
Mientras tanto, se sabe que quien comenzó a mover el nombre de César Cansino como candidato a la rectoría -apoyada por Guillermo Nares- fue la periodista Flora Molina.
Hay que recordar, además, que Cansino ha sido uno de los grandes críticos de Moreno Valle, razón por la cual fue dado de baja de su programa que mantuvo durante años en grupo Radio Oro.
Otro de los que buscarán hacerle mella a Esparza es el tristemente celebre "heredero" de Luis Rivera Terrazas, pues así se ha bautizado él (bueno lo del tristemente célebre no, pero lo del heredero, sí), Daniel Alcantara será si
se registra su segunda oportunidad para pelear la rectoría. Busca hay que decirlo así representar a quién sabe qué "izquierda universitaria".
Daniel Alcantara ya es un cartucho viejo y apestoso, perdón, apestado que no es lo mismo pero es igual, pues no tiene proyecto solo apuntes de sus viejos tiempos.
También se rumora que podría inscribirse el filósofo Antonio (Toñito le dicen sus cuates) Robledo y Meza, quien rompió con el “heredero” de Luis Rivera Terrazas; por cierto es primo del notario Carlos Meza Viveros.
Se espera, aunque aún no hay nada confirmado, que podría inscribir a alguien el SUNTUAP, para no pasar al olvido.