Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Domingo, 25 Agosto 2013 22:22
Zeus Munive

Los diputados priistas y La Boa

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Cierre los ojos.

Piense en el próximo Congreso del estado.

Imagine un día de una sesión del pleno.

Del lado derecho (viendo de la mesa directiva hacia el fondo), estarían los aliancistas en su mayoría. Atrás, siempre atrás, la burbuja, entre Fernando Manzanilla Prieto, su archienemigo Jorge Aguilar Chedraui, Patricia Leal y luego lo demás.

Ahora trate de recordar esa canción de la Sonora Santanera llamada La Boa.

Siga con los ojos cerrados, por favor ( sí, ya sé que no se puede leer la columna así, pues haga que se la lean mientras hace este ejercicio).

Con esta música de fondo ahora piense en los diputados del PRI.

Véalos detenidamente, mientras tanto, suba el volumen mental.

Observe a Juan Carlos Natale, Pablo Fernández del Campo, Geraldine González de la Garza, Silvia Tanús Osorio, un tal Sergio Salomón Céspedes, Víctor Manuel Giorgana Jiménez y Rosalío Zannata Vidaurri.

Haga que suene en su mente el grito de “¡Todos lo conocen por Pachito!, porque baila el cha cha cha”.

Imagínese a todos estos priistas haciendo fila india tomados de sus caderas, caminando y bailando por todo el pleno del Congreso.

Ahora bien, abra los ojos.

Y si quiere cante con la imagen que se quedó: “Es la boa… es la boa…”

Ok.

Esa será la oposición que el morenovallismo tendrá para lo que resta de su mandato.

Un priismo disminuido, ridículo, al son del cha cha cha, pues.

Imagínese cuando Juan Carlos Natale, la criatura  verde (criatura es un sinónimo de niño, no se piense mal) suba a la tribuna y trate de articular algunas palabras: “tsyopdhsns, directiva, compañerrrros dip..tados”.

Y entre trompicones verbales, sudando, por el esfuerzo tremendo que hará para lograr articular palabras, más su necesidad por aspirar (sufre de aspiraciones esta criatura) tardará unos 20 a 30 minutos para terminar de hablar.

O proyecte una imagen de Pablo Fernández del Campo, émulo de la caricatura Pinky acusando al gobernador Moreno Valle.

Seguramente, Giorgana tratará de ser el crítico de esa minibancada, pero quedará hecho añicos.

Silvia Tanús tendrá el papel más digno de esa Legislatura.

Y los demás priistas terminarán cantando a Moreno Valle como en La Boa “Mi corazóóóón... es para ti. Mi corazóóóón... es para ti”.

El PRI ya no deberá ser comprado como en la actual legislatura, para lograr sus objetivos.

Ahora será humillado, aplastado, desairado, ridiculizado, menospreciado y todo lo que termine en ado.

Mientras tanto, Rafael Moreno Valle entra a un punto en donde no tendrá oposición.

Ni medios de comunicación, ni políticos ni empresarios.

Es riesgoso, porque se vuelve un poder absoluto en este estado.

El PAN a nivel estatal es prácticamente suyo.

Pero Moreno Valle trabajó para eso y lo logró.

Es su destino.

Como dice la canción “The winner takes it all”:

 The winner takes it all

The loser standing small / Beside the victory  that's her destiny. (El ganador se lo lleva todo, el perdedor se achica. Ante la victoria, ese es su destino).

El PRI, en especial su líder Pablo Fernández del Campo y su delegado Fernando Moreno Peña trabajaron para perder.

Hacerse pequeños, es su destino.