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Desquiciados, maniáticos, hiperactivos, irreverentes, abusadores del tiempo, inteligencias caóticas del destiempo, a veces tímidos pero siempre aplaudidos, reverenciados, alabados, honrados, condecorados, multiseguidos, ensoñadores, rompe corazones de hombres y mujeres, melenudos o melenudas, de uñas pintadas o quizá no, usan guantes y otros no, usan audífonos y otros no y siempre llevan el escándalo por dentro; les encanta, les fascina por todos lados mover las piernas, pegarse en las rodillas, sacudir la cabellera, tararean sus beat box, alinean los compases y a veces los destruyen con ingenio; provocan, siempre provocan al público y nadie deja de mirarlos con euforia.
Así son los bateristas, los rockeros, los progresivos, los metaleros, los punketos, los que siempre crean monstruosidades con el kit de su gusto siendo claves en el escenario.
En este breve recuento, se recomienda en demasía escuchar a estos cinco grandes bateristas del rock, desde el más clásico hasta el más novedoso, todo con puntería de apasionado, para mover la mata y a veces, si uno va conduciendo, pegarle al volante, y si está en casa o en el trabajo, pegar con las manos en la mesa con vigoroso estruendo.
Meytal Cohen: Israelí, glamourosa, de belleza sublime y de categoría, esta increíble baterista ha conformado uno de los proyectos más visitados en la red, “Meytal”. De finura y simpleza, esta extravagante baterista ha creado covers impensables para los mortales de la batería. Desde Slipknot, System of a Down, hasta Deftones ha incursionado en una serie de notables compuestos del tiempo y siempre sonríe como si sólo cortara una fruta. De técnica admirable al doble bombo y de coordinación envidiable, ha sido reconocida a nivel mundial por grandes bateristas. Su cadencia es su virtud y su virtuosismo no sólo la embellece sino también la enaltece.
Neil Peart: Desde 1974 ha pertenecido a Rush, banda de rock progresivo canadiense que enmarcó toda una época de técnica, de elixir de destiempo, de variedades tonales en todos los ejes y en todos los instrumentos. Peart es señalado como uno de los más introspectivos de la agrupación fuera del escenario pero frente a la batería conmociona el espectáculo con una técnica que sobrepasa las enmarcaciones. Su equipamiento suspende cualquier mira, DW, Zildjian, Sabian, Roland, entre otros. Meticuloso y limpio, Peart considera como máxima influencia al jazz y en muchas canciones en Rush puede palparse esa cautividad del movimiento.
Mike Portnoy: Con la grata influencia de Neil Peart, este baterista estadounidense es considerado un genio de estruendo, un magnífico técnico y destructor de compases, un compuesto inevitable y él es un sendero de genialidad y virtuosismo. Ex baterista de Dream Theater, una de las mejores agrupaciones del rock o metal progresivo (definiciones de crítica) Portnoy ha tenido presencia en distintos proyectos como Liquid Tension Experiment al lado de Tony Levin (King Crimson) así como Avenged Sevenfold, Transatlantic, entre otros. Hiperactivo frente a la batería y de manifiesta agilidad, Mike Portnoy hace y deshace su equipo que gira alrededor de veinte accesorios de batería… Recomendable echarle un vistazo a su Mirage Monster. Portnoy es una odisea de percusiones.
Marco Minnemann: Un cataclismo de baterista. Hiperactivo, soñador, irreverente, sencillo y de virtuosa técnica, Minnemann ha desencadenado una ola de aprecio y de admiración al haber participado en el Reality Show en el que se buscaba baterista para Dream Theater tras la salida de Portnoy. Alemán y de categoría multi-instrumentista, participa en proyectos como The Aristocrats y el elegante proyecto de Steve Wilson. Cadencioso, puntual y pulcro al tocar, es un frenético técnico lleno de muchísimo feeling y de compuesto innegable. Su cadena musical y profundidad frente a la batería lo ha llevado a recibir reconocimientos por grandes bateristas, entre ellos, Virgil Donati.Minnemann es un bataco con mucha gimnasia.