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El pasado 18 de mayo se cumplieron treinta y tres años del suicidio de uno de los mejores escritores musicales del post- punk, Ian Curtis.
El legado de este brillante cantante y compositor ha generado un gran revuelo en la crítica y su muerte fue un trágico acontecimiento que conmocionó la escena musical del Reino Unido y también tuvo sus alcances en Latinoamérica.
Curtisdesarrolló un estilo impecable en el escenario y al lado de la excelente agrupación,Joy División (actualmenteNew Order) enfatizó la estructura del contenido musical sobre cualquier superficialidad.
La historia de Curtis no pareciera la historia de un cantante de agrupación de rock correspondiente a su género, más bien es aquella de un genio inspirado siempre por la literatura que recorría las calles de Manchester con un cigarro en la boca esperando o augurando la pronta partida.
No tuvo gran interés por los aspectos académicos y aun así, su afición a la literatura desencadenó en él una proyección vastísima de escribir; era poeta y deseaba algo más.
La señal de que su vida daría un cambio se presentó en 1976 en un concierto de los Sex Pistols en el que conoció a quienes serían sus compañeros musicales hasta su muerte. Bernard Summer y Peter Hook lo invitaron a unirse al proyecto musical (Warsaw, después, Joy Division) y Curtis al no dudar, convirtió su inquietud en virtud.
Padecía epilepsia y de alguna forma, según la crítica, esta enfermedad lo fue debilitando y lo desgastó hasta tal punto de convertirlo, junto con otros factores como los problemas personales y los fármacos, en un ser melancólico con grandes vías a la depresión.
Casado con Deborah Woodruffe y padre de su única hija, Natalie, a los 23 años, este fanático del escritor William Burroughs decidió suicidarse dejando un legado musical y poético altamente estético.
Mucho se ha pensado sobre el porqué del suicidio deCurtis; muchos lo atribuyen a los efectos del divorcio, otros al consumo de fármacos, otros a la presión profesional que ejercía ser uno de los mejores cantantes del Reino Unido del post-punk con miras de posicionamiento en los Estados Unidos, otros al continuo padecimiento de la epilepsia, y unos cuantos más por su carácter depresivo… Pero eso no es el todo de Curtis.
Su legado artístico engloba dos discos de gran énfasis, también, ni más ni menos que el principio del camino de la gran agrupación New Order y muchos críticos y aficionados a la música se han interesado en el estudio de la obra poética y musical de este genio de Manchester.
En el año 2002 en la película 24 Hour Party People se presenta un breve fragmento de la vida e importancia deCurtis en Manchester y, en 2007, la película Control profundizó más sobre la vida y obra de este inigualable músico con un blanco y negro desbordante que bien nos genera esa empatía cautivadora.
Después de treinta y tres años se le recuerda en demasía a este genio poético que rompió con el eje del punk en el Reino Unido, que en sus letras figuró poemas estremecedores y que los fanáticos siempre nos preguntamos ¿Qué más pudo haber dicho Curtis con Joy Division?
Si bien las canciones de Joy Division desencadenan una serie de emociones melancólicas, es recomendable revisar las letras de canciones como Atmosphere o She´s Lost Control para darse una breve empapada de lo que pudo ser como cantante o escritor quien en 1980 nos dejó afirmando que Love Will Tear us Apart.