Saturday, 06 de June de 2026

Paseo Inmoral

Martes, 20 Noviembre 2012 20:46
EdmundoVelázquez

Réquiem por el 475

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Tony Gali Fayad, secretario de Infraestructura y flamante aspirante a la alcaldía de Puebla, lanzó recientemente un buen tópico de debate. El distribuidor vial 475, una de las obras emblemáticas de la administración municipal de Enrique Doger, será sometido a análisis para ser intervenido, volverse útil y generar un segundo carril en dirección a la zona de Angelópolis. De no ser posible ninguna medida para mejorarlo será demolido.

De inmediato hubo quien saltó de alegría y júbilo, pues la obra más que beneficiar ha provocado cuellos de botella desde la calle 25 Poniente. También el problema de embotellamiento sobre Circuito Juan Pablo II para subir al puente que comunica a la Angelópolis es un verdadero dolor de cabeza. El paso deprimido cumple con su función, pero el resto de la obra pareciera que se volvió anacrónica en poco, muy poco tiempo. La plaza de un costado al puente que comunica con Angelópolis está olvidada. Pareciera que la estatua del ángel colocado ahí junto a un reloj que nunca terminó de funcionar fueron hechas ex profeso para ser olvidados. La cancha de fútbol que ahí está colocada y la pista para correr rara vez se usa.

La declaración publicada en Diario Cambio provocó que el tema ya comience a hablarse en redes sociales. A los tuiteros se les lanzó la pregunta sobre si la apreciación hecha por el actual secretario de Infraestructura era pertinente. Y Enrique Doger (a través de su cuenta @enriquedogerpue) luego, luego se le fue encima a Tony Gali. Y no lo digo yo, nomás lea sus tuits.

“Es irresponsable y con fines políticos el afirmar que se debe demoler el puente 475”

“Se debería hacer un estudio de factibilidad, técnico y económico acerca de esa vialidad antes de proponer demolerlo”

“¿Y es casualidad? Que después de más de 1 años de la obra del centro de servicios de Angelópolis ahora le preocupa el puente?”

“Porque no empezaron modificando vialidades y accesos a la par que iniciaban esa obra? O solo es porque quiere ser candidato?”

Fuera de Doger, hubo comentarios atinados al preguntar por qué precisamente Tony Gali Fayad, en este contexto de precampaña, suelta este tipo de declaraciones.

La apreciación quizá sea correcta. El distribuidor vial 475 ha sido criticado desde su construcción.

Está bien, yo ni arquitecto, ni ingeniero civil, ni nada de eso soy.

Pero sí soy peatón, y usuario de un vehículo o del pésimo transporte urbano de la ciudad, también sufro los estragos de las obras que las administraciones municipales o del gobierno estatal se nos van dejando con los años.

Y en efecto, la administración de Doger se vendió como la que haría “puentes entre los poblanos”, para comunicarnos y hacernos la vida fácil, el tráfico más leve. Vaya, el comentario de Doger, en ese entonces, hincaba los dientes contra la administración de Luis Paredes pues la crítica directa contra el Distribuiro Juárez Serdán era esa. Había que construir más obra con lo gastado por los paredistas.

La administración dogerista hizo carambola a dos bandas y de paso demolió el horroroso monumento llamado “La Torre del Milenio”, o mejor conocida como “El lunar de Marín”, ¿se acuerdan?

A Doger le está pasando lo mismo. Y Gali que quiere ser presidente municipal, o que por lo menos ya hasta cargada tiene, pues ya anunció el análisis, modificaciones y hasta una probable demolición del Puente 475.

Es curioso que en este contexto el secretario planteé tal comentario cuando el propio Enrique Doger también aspira a ser candidato a la presidencia municipal, nuevamente por el PRI.

Vaya, es curioso igual que Doger defienda lo indefendible.

El Puente 475 es un verdadero dolor de cabeza. Y si la administración de Rafael Moreno Valle ha demolido hasta la zona histórica de El Barrio del Artista, ¡cuánto más va a derrumbar el 475!

Okey, no se compara uno con otro, pero el hecho es que donde los morenovallistas ponen el ojo ponen la bala.

Más allá de cualquier debate, algo que deberían de tomar en cuenta estos benditos políticos, estadistas de primer mundo, es pensar un poquito más en los ciudadanos.

Antes de equiparnos con más concreto, asfalto y cemento, por favor señores políticos piensen en el ciudadano, en el peatón, en el automovilista.

No sean gachos.

Intenten cruzar sus hermosas vialidades.

Caminen por el periférico que ni puentes peatonales tiene (y banquetas menos).

Trépense a una combi.

Paguen sus seis pesos o intenten moverse de su casa a su oficina en el transporte del pueblo.

Olviden al chofer.

O agarren el carro.

Pónganse en los zapatos de aquellos que sufren o gozan a su ciudad.

Y ya después agárrense a golpes por el hueso.