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La vida, la gente
Muchos efectos inmediatos ha provocado el movimiento estudiantil que arrancó en la Ibero.
Rompió la inercia cansina y gris de las campañas, reveló que las viejas formas del PRI no sólo están presentes sino que gozan de cabal salud, exhibió el anacrónico y cómplice periodismo de Televisa, y ha metido a la discusión de estos asuntos a sectores pasivos de la sociedad. No es poca cosa esta inicial aportación.
En torno a todo esto, hay una reacción entre soberbia, petulante y torpe para calificar y juzgar a los muchachos del movimiento “132”: “son ocurrencias”…”alguien los mueve”, “saben lo que no quieren pero no saben lo que quieren”, “son intolerantes..” y cosas por el estilo.
Quienes así los descalifican parecen actuar como piezas del viejo sistema priista, o exhiben un retroceso que los ubica en el México de antes del 68. Las voces reaccionarias de hoy están estrechamente emparentadas con las de ayer. Similares juicios se oían o escribían aquellos años condenando al infierno a los estudiantes de entonces. Nada nuevo bajo el sol.
Las condenas reaccionarias de antes sonaban entonces como linchamientos verbales: “comunistas”, “rojillos”, “agitadores”, “vende patrias”,“están al servicio de Rusia y Cuba”.
La prensa, la TV y radio ultraconservadoras de entonces eran la Televisa de hoy.
La historia es cíclica. No hay partos sin dolor. La gestación de nuevas formas va precedida de nuevas ideas y la remoción de escombros nunca es tersa. Todo cambio genera resistencias. Desde el rey hasta los peones.
Para empezar actúan con soberbia monumental al exigir a los muchachos un comportamiento propio de la corte de Versalles y un lenguaje de académicos de altos vuelos.
Son jóvenes y actúan como tales. La emoción y la rebeldía les brotan por los poros, gritan su insatisfacción y sus rechazos y aspiran, para ellos y para todos, algo distinto, mejor. Tienen anhelos, tienen ideales, tienen una generosidad desbordante, impetuosa y unos modos por momentos atropellantes, ¿y qué maldad hay en esto?
Pueden equivocar las formas pero ¿carecen de razón?
Si tal fuera nadie les hubiera hecho caso, el movimiento hubiera durado el día y la víspera.
Pero además ¿quién no actuó así a esa edad? ¿quién no tuvo esas ideas, esos arrebatos?. Quien diga que no o se brincó esa etapa biológica o es de otro planeta.
No faltan los comentócratas,los asesores obsequiosos del poder, los “puros” de café y los mozos de la corte, los verdaderos arietes contra el cambio,que rodean de sospecha a los muchachos, los subestiman en cuanto a su capacidad de juicio y la nobleza de su compromiso, y exigen verlos vistiendo ropajes angelicales y usando un lenguaje como académicos de la lengua, pero además, les demandan un pliego de metas y objetivos como si fueran cerebros del ITAM o la Sorbona.
Les falta, a quienes fusilan a los muchachos, una pizca de indulgencia, una elemental apertura ante el cambio y un propósito de entendimiento rompiendo su coraza de arrogancia.
Las telarañas,la falta de honestidad y la ignorancia –a veces las tres cosas juntas en un reaccionario coctel- no son compañeras saludables para emitir juicios de manera plural, incluyente y sensata.
¿Han dicho mentiras con sus súper ingeniosos carteles, consignas y porras?; lo que rechazan y les irrita, ¿acaso no se refiere a este país y sus vicios, y sus poderes fácticos, y su corrupción, y sus mafias, y su atraso, y sus férreas redes de complicidad, y sus televisoras falsarias y manipuladoras..?
Las formas pueden ser discutibles, y yo diría explicables, pero el fondo es inobjetable. Es absolutamente compartible.
Las reacciones frente a este movimiento –que apenas empieza..!- han ido de la torpeza a la simulación, pasando por el acomodo oportunista y el rechazo dictatorial. Desde la cúpula del PRI: resistencia y descalificación, demagogia y palabrería propia de la prehistoria. Más de lo mismo. Decálogo incluido.
Calderón o el despotismo engreído: “¿y a mí por qué no me tocan las mentadas, si en todos los países así sucede?”
Televisa o el gatopardismo:“cambiemos un poco para que después nadie cambie”.
Y exhibe en “Tercer grado” un periodismo (frente a Peña Nieto) que nunca lo ha ejercido frente al poder, los entrevistadores por vez primera parecían auténticos periodistas de país desarrollado,exhibiendo un filo y blandiendo unas espadas que esa empresa siempre ha tenido guardadas en caja fuerte a cambio de jugosísimas concesiones y superlativas facturas.
No lo dude, si logran remontar el temporal, seguirán con su periodismo manipulador y cómplice apenas con nivel del “Tercer grado”. Son honestos involuntariamente, hasta eso.
Lo cierto es que este es sólo el primer capítulo. Como dijeran por aquí junto: lo mejor está por venir.
Lo primero y lo evidente ha sido la ruptura del silencio. El golpe duro y fresco a la pasividad y el conformismo. Le han puesto color a una foto blanco y negro.
Los muchachos han logrado incubar en amplios sectores de la sociedad el virus de la rebeldía con causa, la protesta con sustento, el rechazo con razones, el repudio legítimo. Vendrá ahora, tiene que venir, la profundización de las causas, la búsqueda de caminos, el ropaje práctico de la lucha, la construcción de acciones y el alineamiento de objetivos. Esto es parte de un proceso, y el proceso ya arrancó.
(Mientras tanto, nos vemos y escuchamos cada lunes a las 19 horas por Canal 26, y de lunes a viernes a las 13 horas por RADIO ABC 1280 de AM)