Uno de los compromisos de la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, es revivir el ferrocarril que conectaba México, Puebla y Veracruz, conocido como “Tren El Mexicano”.
Esta fue la primera línea ferroviaria en el país, y su construcción comenzó durante el Segundo Imperio Mexicano bajo el mandato de Maximiliano de Habsburgo.
En junio de 1864, Maximiliano autorizó la construcción del “Tren El Mexicano”, que posteriormente conectaría Puebla con Veracruz. Sin embargo, el trazado de la línea se completó un año después.
Inicialmente denominado “El Imperial“, el ferrocarril comenzó su construcción desde lo que hoy es la Ciudad de México, abarcando los tramos de México a San Ángel y Tacubaya. No obstante, con la caída del imperio y el fusilamiento de Maximiliano, el proyecto quedó estancado.

Posteriormente, el presidente Benito Juárez retomó el proyecto bajo el nombre de “Tren El Mexicano” e inauguró el ramal Apizaco-Puebla el 16 de septiembre de 1869. Cuatro años después, el 1 de enero de 1873, Sebastián Lerdo de Tejada, ya como presidente de México, realizó el primer viaje desde la capital poblana hasta el puerto de Veracruz.

MANTENTE AL DÍA CON TODO LO ÚLTIMO EN NUESTRO CANAL DE TELEGRAM
Desapareció la estación del Ferrocarril Interoceánico
Buenavista y Camino de Hierro representaron las terminales centrales del “Tren El Mexicano”, ubicadas en la capital del país y Veracruz, respectivamente.

La terminal en Puebla correspondía a la estación del Ferrocarril Interoceánico, que conectaba con el ramal de Apizaco, Tlaxcala. Esta estación se situaba a unas calles del actual Museo de Ferrocarriles, sobre la 11 Norte entre la 2 y la 6 Poniente, en la capital poblana.
Su construcción concluyó en 1897, y la estación ocupaba más de 80 mil metros cuadrados. A decir de los historiadores, era una de las estaciones de trenes de pasajeros más bellas de todo el país. Sin embargo, sufrió un incendio en 1914 a manos de las tropas de Venustiano Carranza, lo que afectó su estructura.
Durante 60 años, continuó operando como terminal ferroviaria, hasta que el 31 de enero de 1974 dejó de prestar servicio de manera definitiva y fue demolida.
Actualmente, en su lugar se encuentran una de las oficinas del Ayuntamiento de Puebla y el conocido Mercado Venustiano Carranza.

Extinción de los trenes de pasajeros en Puebla
A partir de 1995, los trenes de pasajeros dejaron de operar de forma definitiva en Puebla. La primera línea en cesar operaciones fue la que conectaba con el Puerto de Veracruz en los años 70. A mediados de los 80, concluyó la operación de la ruta hacia la Ciudad de México, y unos años después, también se interrumpió la conexión con Oaxaca.
La última línea en dejar de operar comunicaba la capital poblana con Teziutlán, lo que ocurrió en 1995. De acuerdo con textos de la época, ya resultaba imposible para el estado de Puebla seguir financiando el mantenimiento de las vías.

Esta situación, sumada a la privatización de los ferrocarriles y a la creciente competencia de los autobuses, condujo a la extinción de los trenes de pasajeros en Puebla.
Una de las prioridades de la actual Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, es recuperar este tren. Sin embargo, aún se desconoce el proyecto maestro destinado a devolver la vida a los “caminos de acero”.
Te puede interesar:




dando clic en el periódico