A dos días del intento de masacre en la zona arqueológica de Teotihuacán, perpetrada por Julio César Jasso Ramírez, el ataque comienza a explicarse pieza por pieza.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) identificó al agresor como Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, originario de Tlapa, Guerrero.
De acuerdo con el fiscal José Luis Cervantes Martínez, Jasso viajó un día antes del ataque desde Guerrero hacia la Ciudad de México.
De ahí se desplazó al Estado de México, donde se hospedó en un hotel cercano al sitio arqueológico, un lugar que ya conocía. Pues había estado ahí antes, en distintas ocasiones.
El día del ataque, Julio César Jasso llegó a Teotihuacán en un vehículo de aplicación. Actuó solo, según confirmaron autoridades de seguridad estatal, sin indicios de cómplices.
Su conducta, dijo la FGJEM, encaja en perfiles con alteraciones psicológicas. Sin diagnóstico clínico oficial, la institución lo describe como un individuo con rasgos psicopáticos y conducta “copycat”, es decir, un imitador de crímenes emblemáticos.
La referencia no es menor. El propio agresor habría tomado como inspiración la Masacre de Columbine.
Probablemente, uno de los episodios más estudiados de violencia armada contemporánea. El arma que utilizó, un revólver Smith & Wesson, es una pieza simbólica de ese imaginario.
Las víctimas, todas extranjeras, y el discurso del atacante, registrado en un video grabado por una de ellas, retratan un móvil que va más allá de la patología individual.
En las grabaciones, Jasso lanza insultos xenófobos, amenazas y frases que mezclan nacionalismo extremo con misoginia.
A esto se suma su rastro digital. El mismo 20 de abril, horas antes del ataque, publicó un mensaje en YouTube anunciando: “México será atacado por Columbine ACT II. Yo seré el protagonista en Teotihuacán”.

Curiosamente la fecha coincide con el nacimiento de Adolf Hitler, figura que el agresor admiraba públicamente en redes sociales, donde incluso difundió imágenes con simbología nazi.
El día del ataque en Teotihuacán, Julio César Jasso vestía una camiseta con la leyenda “Disconnect & Self-Destruct”, asociada a comunidades digitales que romantizan crímenes mediáticos.
“Jamás le daré el gusto a ningún ser humano de verme derrotada”: hermana de Julio César Jasso pide respeto para su familia
Mientras tanto, Diana Laura Jasso Martínez, la hermana del “Tirador de Teotihuacán” pidió respeto y aseguró que tanto ella como su madre colaboran con las autoridades.
A través de sus redes sociales publicó: ”yo no tengo porque disculparme de absolutamente nada”.

Al mismo tiempo que aprovechó para denunciar la presión mediática y el juicio público al que están sometidas.
Aseguró que, los medios de comunicación, testigos y personas que conocieron a Julio César Jasso, solo buscan un minuto de fama” luego del tiroteo que desató su hermano en Teotihuacán. Agregó que será en su momento cuando ella y su madre aclaren la situación.
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