No es vandalismo es iconoclastia

Hace unos días se llevaron a cabo marchas feministas en todo el país, incluyendo Puebla, con motivo de la conmemoración del día de la mujer, y como es costumbre cada 8 de marzo (#8M) las pintas no se hicieron esperar.

Lo que tampoco se hizo esperar fueron las condenas de varios medios de comunicación, líderes de opinión, y sociedad en general, que a través de las redes sociales condenaban y reprochaban a las “feministas violentas y vándalas” su actuar en dichas marchas. No se reprocho a los feminicidas, violadores y violentadores de mujeres, no, se reprocho a las feministas que salieron a exigir el derecho a vivir una vida libre de violencias.

Desde el “Ay, mis paredes” hasta el ya clásico “esas no son formas” pulularon en los comentarios de Facebook, Instagram y Twitter, en las sobremesas y en aquellos espacios en los que nadie nunca dice nada sobre los feminicidios o las mujeres desaparecidas de cada día. Pero cuando se raya una pared o un monumento, curiosamente, todos prestan atención a las manifestaciones de las feministas.

Existe una falsa empatía, ignorancia y un doble discurso con las demandas que ha articulado el movimiento feminista en los últimos años. Mucho “yo sí apoyo que se manifiesten pero sin que hagan vandalismo”, “sí que se manifiesten, pero sin violencia, y sin pintas”, “es que violencia genera violencia, que no vandalicen”; como si las mujeres saliéramos a marchar por puro ocio, como si nosotras fuéramos generadoras de la violencia que nos azota.

Es muy lamentable que cuando se dan este tipo de movilizaciones de mujeres protestando contra las violencias y exigiendo garantías de nuestros derechos, la nota sea “las pintas de las marchas feministas” basta googlear las noticias sobre la marcha de la ciudad en la que vives y podrás ver la cobertura mediática que hay, en la mayoría de las notas hablan “de los destrozos de las feministas” y no de los motivos que nos llevan a marchar.

Pero es muy importante diferenciar entre vandalismo e iconoclasia. Éste último término muy poco conocido pero necesario de socializar para evitar seguir estigmatizando y criminalizando las protestas feministas.

El vandalismo de acuerdo a la RAE: es el “espíritu de destrucción que no respeta cosa alguna, sagrada ni profana”, es decir, la alteración del patrimonio que no tiene NINGUN propósito más que el de destrozar.

Por otro lado la Iconoclasia: es un modo de protesta que involucra la intervención de símbolos, imágenes, edificios o monumentos con un fin social o político. En el caso de las acciones realizadas en marchas feministas a través de esta forma de protesta se consideran iconoclastas porque tienen como objetivo exigir justicia para las victimas de desapariciones, de violencia feminicida, de violencia sexual o para exigir el cumplimiento de algún derecho, como nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.

La iconoclasia no es una practica nueva, es una practica histórica de movimientos sociales que han buscado un cambio. En México durante el periodo de la reforma y con la ley de libertad de cultos, se practicó la iconoclasia en imágenes que se consideraban mecanismos de manipulación de las conciencias por parte del alto clero de la Iglesia quienes no solo intervenían en temas religiosos sino también en temas políticos y sociales.

Las sufragistas ocuparon también esta forma de protesta en la antigua Inglaterra para exigir su derecho al voto, pintando paredes con esta demanda, y por supuesto que esa y muchas de sus disruptivas formas de protesta también fueron condenadas por la sociedad, pero gracias a ese valiente activismo hoy nosotras podemos votar y ser votadas.

La iconoclasia se realiza para visibilizar demandas desatendidas, inconformidades y protestas. Cumple con la función de incomodar para atraer la atención hacia el problema que quieren visibilizar.

Es importante destacar que no todas las acciones realizadas en las protestas feministas son iconoclasia, que pueden haber otras acciones que se realizan con animo de destrucción y confrontación sin ningún objetivo que beneficie a la marcha y nuestras demandas y si llegan a ocurrir, en su enorme mayoría son realizadas por grupos infiltrados, o de choque que nada tienen que ver con la protesta feminista y que mas bien tienen que ver con acciones de grupos interesados en reventar la marcha o criminalizarla.

Así que la diferencia entre vandalismo e iconoclasia es la intención y el objetivo con el que se realiza, mientras el vandalismo solo tiene como objetivo destruir, la iconoclasia cumple una función de protesta y demanda social

La próxima vez que observes este tipo de protesta pregúntate, ¿qué es lo que está exigiendo, que es lo que está pidiendo? Lee las pintas, todas tienen un mensaje y ese justamente es en el que nos tenemos que centrar. ¿Qué sino son las formas? Pues matar 11 mujeres todos los días o violar a 70 mujeres y niñas diariamente, tampoco son las formas, pero esa es la triste realidad. Al final recuerda que antes de juzgar, las paredes se pintan, pero las vidas de las mujeres, no se recuperan.

Nota bene: estoy muy contenta por estrenarme en esta nueva colaboración, agradezco a Viri Lozano por la invitación, por el espacio y por el interés de que Marea Púrpura suba a Central Puebla. Nos estamos leyendo y, ¡Que suba la marea feminista!

Marisol Calva

Marisol Calva

📢Feminista 💜 en lucha por nuestro derecho a decidir 💚 #SeráLey | Politóloga