Feminicidios Infantiles

Victoria en Querétaro, María Isabel en Puebla, Fátima en la Ciudad de México, Ximena en Chiapas, todas ellas, junto con otras 164 niñas tienen algo en común, a todas les arrebató la vida este México Feminicida.

De acuerdo con el  Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de 2018 a 2022, se han registrado más de 250 feminicidios infantiles en el país. Los feminicidios infantiles, como su nombre lo dice, son asesinatos de niñas por el hecho de ser niñas, asesinatos que tienen un componente de género, y en la enorme mayoría de los casos, antes de ser asesinadas, las niñas fueron violentadas y abusadas.

Es un fenómeno doloroso y alarmante, que cada vez se repite con mayor frecuencia y desafortunadamente, cada vez indigna y sorprende menos a la sociedad.

México ocupa el primer lugar a nivel mundial en abuso sexual infantil, este dato es alarmante e importante porque una característica común de los feminicidios infantiles en México es que las víctimas vivieron abusos sexuales antes de ser asesinadas. Estos abusos ocurren en su entorno más cercano, las víctimas conocen y reconocen a sus agresores y muchas veces por esa circunstancia son asesinadas, para que no puedan identificar a sus violentadores.

En la cifra compartida por el SESNSP, se revela que en el 20% de los casos de feminicidios infantiles, el agresor fue su padrastro, pero en porcentajes cercanos se ubican también los vecinos, los tíos, los primos, los abuelos, los maestros, y las ex parejas de las madres.

Los feminicidios infantiles son premeditados, la mayoría de los agresores analiza previamente a sus víctimas, sus dinámicas familiares, sus rutinas y sus puntos débiles. María Isabel tenía 10 años, desapareció,  fue abusada y asesinada cuando salió de su casa a visitar a una vecina en Zoquitlán, Puebla. Victoria de 6 años, desapareció  en Querétaro, cuando salió a la papelería dentro de su fraccionamiento. Lulú tenía 13 años, desapareció en Zumpango, EdoMex, cuando iba regresando de la escuela a su casa. A todas sus feminicidas las estuvieron vigilando, a todas las acecharon y en los 3 casos, los feminicidas están impunes.

Los feminicidios infantiles siguen aumentando porque los gobiernos han fallado, la impartición de justicia ha fallado, los trabajos de las fiscalías han fallado y nosotros como sociedad hemos fallado.

¿Cómo es posible que madres o familiares alerten sobre la desaparición de sus hijas en cuestión de horas, y las Fiscalías de los estados tarden DÍAS en iniciar las investigaciones? ¿Cómo es posible que estados y municipios tengan declaradas alertas de violencia de género y sigan sin articular estrategias para combatir la violencia feminicida? ¿Cómo es posible que como sociedad nos interese más un escándalo de los premios Oscar, que el feminicidio de una niñita?

Los feminicidios infantiles tienen un componente de clase, porque las víctimas la mayoría de las veces son niñas de las periferias, marginadas, empobrecidas, que viven contextos familiares complicados, y eso no es culpa de las niñas, eso es responsabilidad del estado. Necesitamos visibilizar este problema, necesitamos nombrarlo, necesitamos comprenderlo, atenderlo y necesitamos enfrentarlo.

Necesitamos más voluntad política de los gobiernos y los políticos ¿Podemos ya dejar de hablar rifas, consultas, ardides, maromas, futurismos presidenciables y grillas políticas para poner atención a los feminicidios de más de 100 niñas en solo dos años? 

¿podemos entender como sociedad que las niñas no necesitan ser nuestras hijas, hermanas, primas ni familiares para ser importantes? Sus vidas importan por el simple hecho de ser niñas, por el simple hecho de ser personas, y como país les estamos fallando, estamos dejando que las asesinen, que las vendan en la alta montaña de Guerrero, que las violenten y que sus derechos sean pisoteados con la complicidad de nuestro silencio.

Sí, tenemos que indignarnos. Sí, tenemos que publicarlo en las redes de los políticos en turno. Sí, tenemos que exigirles a quienes gobiernan que hagan algo. Sí, tenemos que vigilar que se ejecuten los programas y los recursos necesarios, y sí, tenemos que dejar de normalizarlo, porque ya somos el país donde los feminicidas tienen licencia para asesinar niñas porque no les pasa nada, porque el escándalo pasará, las investigaciones no concluirán, los casos se quedarán en la impunidad y la vida de nuestras niñas no volverá. ¡Justicia!

Marea Púrpura.

Marisol Calva

Marisol Calva

📢Feminista 💜 en lucha por nuestro derecho a decidir 💚 #SeráLey | Politóloga