“El Porfirio Díaz” de Chignahuapan 

Alto a la extorsión

De verdad que hay presidentes municipales que no solamente exhiben su ambición e ignorancia. Incluso hay alcaldes que lo promueven en sus redes sociales. 

Así pasó con el presidente municipal de Chignahuapan, Juan Rivera Trejo, alias “El Diablo”, a quien le dio un ataque de sinceridad.  

El alcalde vinculó directamente la realización de obras públicas con su permanencia prolongada en el cargo, como si se tratase del próximo cacique de la región o un nuevo “Porfirio Díaz” a escala mínima. 

El señor presidente salió a decir que se mantendrá de 30 a 40 años en el cargo porque ya llegó la 4T a la región. 

La declaración, realizada en un evento público de entrega de una calle adoquinada, exhibe que el político perdió el piso en cuanto puso un pie en la presidencia municipal. 

El político hace uso de la gestión de obra y programas como una herramienta de permanencia y no como un derecho que deben tener las personas que viven en el municipio que tristemente gobierna.  

En el mismo evento menciona la entrega de expedientes para carreteras como San Antonio Matlahuacales, Arrinconada y Acoculco.  

Si bien la gestión de obra es su obligación, utilizar estas necesidades sociales para justificar una hegemonía de 39 a 40 años puede interpretarse como una forma de clientelismo político, lo cual es contrario a la ética de “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo” que enarbola la 4T, grupo político que lo llevó al poder. 

En el evento exhibió una visión de permanencia política que genera una contradicción directa con los pilares del sistema político mexicano y los valores que ostenta la llamada Cuarta Transformación (4T). 

El principio de “Sufragio Efectivo, No Reelección” es base del sistema democrático mexicano. Quizá “El Diablo” olvidó sus clases de historia de México, como para recordar que la base de la no reelección fue una medida para evitar las dictaduras y el anquilosamiento del poder. 

Al afirmar “vamos a estar 30 años” y que “Morena va a estar de 30 a 40 años”, el mandatario municipal sugiere más una continuidad personal o de grupo que ignora la alternancia democrática, elemento esencial para que el pueblo evalúe y castigue o premie a sus gobernantes en las urnas. 

Uno de los ejes discursivos de la 4T es el combate a los “caciques” regionales y al control absoluto de las estructuras de poder. 

“El Diablo” exhibe otra contradicción pues la idea de la permanencia de tres a cuatro décadas en el poder evoca las épocas del ex partido único o de los liderazgos regionales inamovibles que el movimiento actual dice combatir.  

El presidente municipal menciona que su función es la gestión, pero la condiciona a un horizonte temporal que excede por mucho el mandato ciudadano otorgado. Al menos los próximos tres años. Pero es evidente que al buscar su reelección un periodo más se siente confiado con que la gente volverá a votar por él. 

Pero en la democracia mexicana, el poder no pertenece al funcionario, sino que es se le entrega temporalmente por los ciudadanos. 

La declaración “vamos a estar 30 años” se percibe como una determinación e imposición personal más que como una posibilidad democrática. Esto vulnera el principio de soberanía popular, donde el pueblo debe decidir cada tres años (en el caso de municipios) si el proyecto merece continuar. 

¿Quién asesora al presidente municipal de Chignahuapan? ¿Nadie le dice que en boca cerrada no entran moscas? 

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Es egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y cursó la maestría en Periodismo Político en la Escuela de Periodismo Carlos...