La Estrategia de Seguridad para los 100 Días de Claudia Sheinbaum circuló desde la semana pasada entre los especialistas y estudiosos del tema.
Entre los puntos interesantes se establecen esquemas regionales por las principales preocupaciones para estados como Chiapas y Michoacán.
Entre los objetivos principales se encuentra la disminución de la incidencia de homicidios dolosos y delitos de alto impacto para mejorar la percepción ciudadana de seguridad.
Sobre todo, busca que los ciudadanos consideren que no están solos y que tienen el respaldo del gobierno ante los hechos violentos, pero también en delitos que impactan en su patrimonio y en el tejido social como ha sido el caso del cobro de piso.
La coordinación integral entre miembros del gabinete, la Secretaría de Seguridad Pública, de la Marina Armada, la Secretaría de la Defensa Nacional y el fortalecimiento de la inteligencia e investigación.
Estados que son prioridad para esta estrategia son Chiapas, pero en específico a la extorsión en ciclo productivo del limón en Michoacán.
Un hecho destacable es que en carreteras y vías generales de comunicación también tienen que ser punto seguro para los mexicanos y deben ser recuperadas.
Entre las tareas de coordinación, la estrategia establece incluso que el Gabinete de Seguridad debe de tener presencia en los lugares de alta incidencia delictiva, deben de aprobarse a los secretarios de Seguridad Pública estatales por parte de este mismo gabinete.
Pero, además, un punto importante de la estrategia es la creación del gabinete alterno, conformado por áreas especializadas como la Unidad de Inteligencia Financiera, la Procuraduría Fiscal, el área de Logística de Petróleos Mexicanos y el SAT.
Esto generaría un alcance importante para las investigaciones y el espectro necesario para áreas olvidadas durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador como ocurrió con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
A esto sume al ex titular de la Policía de Investigación (PDI) de Ciudad de México, Francisco Almazán Barocio, quien será el nuevo dirigente al cargo por el CNI, antes Cisen.
Almazán Barocio es una pieza importantísima en la estructura del próximo titular de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
¿Pero quién es Francisco Almazán Barocio y qué relación guarda con Puebla?
Francisco Almazán Barocio se formó en el Instituto de Capacitación de la PGR y entró al área de Manejo de Crisis y Negociación en casos de secuestro, dónde llegó a ser Jefe de Departamento.
Se mantuvo como parte de la Policía Federal en áreas de investigación e inteligencia y por allá del 2012 llegó a ser director del área. También fungió como director de la Oficina Nacional de Interpol México.
Después se incorporó con Omar García Harfuch desde que se fueron a la Agencia de Investigación Criminal de la PGR. De ahí pasó a la Policía de Investigación (PDI) de la entonces PGJ de la CDMX. Con García Harfuch se mantuvo e incluso a su salida del gobierno de la CDMX se quedó como jefe general de la Policía de Investigación a la que renunció apenas hace unos días para integrarse al equipo de la próxima SSP.
Algunos de sus excolaboradores lo definen como uno de los mejores asesores en manejo de crisis y negociación de secuestro, e incluso atendió casos de alto impacto en Guerrero, Puebla, Estado de México y CDMX. Así que conoce bastante bien el terreno nacional en distintas áreas.
¿Podrá con el paquete que implica revivir al CNI?
MANTENTE AL DÍA CON TODO LO ÚLTIMO EN NUESTRO CANAL DE TELEGRAM
Te puede interesar:




dando clic en el periódico