“Aquel que teme a la muerte, no hará nada digno de un hombre que esté vivo” Por Ryan Holiday
La semana pasada estaba escuchando, paradójicamente en un banco, la conversación de dos chicos, de no muchos años de vida adulta, digamos que andaban en los 30´s. En la conversación, el de barba le comentaba al otro la cantidad de dinero que le había costado un concierto, así como lo que pensaba gastarse en un viaje y terminaron especulando lo que ganaba de sueldo un tercero que no estaba en la conversación.
Para mí la conversación parecía un poco banal, pero no por hablar de dinero, sino porque parecía que el barbón pretendía sobre posicionarse a su amigo que lo escuchaba con atención.
La conversación me pareció interesante en cuanto me percaté que ambos compartían los montos exactos de dinero que percibían y lo que acostumbraban gastar. ¡Eso si se me hizo sobresaliente!
En lo particular solo acostumbro hablar de dinero con mi esposa, mis hijos, el contador y dos ó tres personas que toleran el tema. No se si sea algo generacional o cultural, pero si es un hecho que en mi círculo social el hablar de dinero es un tabú y un mito.
Mucha gente busca hablar de dinero, ya sea por ingresos o deuda, pero entiendo que para hablar de “money” con alguien, debe cumplir ciertos atributos como confianza, honestidad y apertura. Pero aún teniendo esto, muy poca gente habla de su dinero o de lo que tiene.
Yo no creo que esto debiera ser así, si bien no vas a hablar al aire libre de todo lo que tienes y de cuanto hay en tus cuentas bancarias con cualquiera, o tampoco vas a andar diciendo cuánto debes a los bancos o a tu crédito de Elektra, si necesitamos retroalimentación de el cómo fluir con asuntos financieros.
Existen herramientas denominadas “wealth managers”, en donde puedes hablar de dinero de forma confidencial y platicarle a un tercero sobre tu situación financiera y tus planes a futuro. Es decir, como un terapeuta financiero, que te da ideas del como balancear todos tus ingresos o tus deudas.
En cualquiera de los casos, estés en un bache o te esté yendo bien, siempre es bueno obtener una tercera opinión del como avanzar sobre cualquier escenario financiero, porque por lo general, en cualquiera de los dos escenarios, ambos aparecen sin avisar y no hay tiempo de planificar.
Por cierto, el volumen de voz que usaban los chicos era un poco alta, por eso me enteré de toda la historia, pero algo es cierto, siempre es bueno escuchar las historias de alguien más.
Comentarios: Jorge.medinasal@gmail.com