Los peligros de la capacitación

En toda organización privada o de gobierno, se tiene la expectativa de que la capacitación del personal es vital para el desempeño de sus funciones u objetivos. Todos pensaríamos que dicha declaración es más que obvia y hasta innecesaria, pues se asume que todo patrón, alto directivo empresarial o funcionario de gobierno lo sabe; como Cantinflas llego a decir: ¡Algo malo debe tener el trabajo o los ricos ya lo habrían acaparado!

Sin embargo, en pleno siglo XXI aún existen organizaciones que ven la capacitación y adiestramiento, como un mero trámite que se debe cumplir o un “mal necesario” que no agrega valor; con esto podrá el lector darse una idea de ¡en donde está el peligro!

En México tenemos la Ley Federal del Trabajo (artículo 153), que nos describe claramente los requerimientos de Productividad, Formación y Capacitacion de los trabajadores: Artículo 153-A. Los patrones tienen la obligación de proporcionar a todos los trabajadores, y éstos a recibir, la capacitación o el adiestramiento en su trabajo que le permita elevar su nivel de vida, su competencia laboral y su productividad… también está el Artículo 153-E. En las empresas que tengan más de 50 trabajadores se constituirán Comisiones Mixtas de Capacitación, Adiestramiento y Productividad, etc.

La ley es clara y tiene un buen propósito que beneficia a ambas partes, PERO, si es tan obvio ¿porque no se sigue?

Para un empleado de nuevo ingreso, los primeros días o semanas no “son productivos” para la empresa, pues su curva de aprendizaje toma tiempo y no aporta “ganancias”, entonces la consigna es: “Aprende ya y dame resultados”, claro, otros dirán “echando a perder se aprende” (pero no desperdicies tanto) y nunca faltara alguien que diga “alcanza el tren y si no puedes, entonces prepárate para dar el salto”, ¡hacia la barranca de desempleados por supuesto!

Los grandes corporativos miden el compromiso de la capacitación y/o entrenamiento a través del presupuesto, es decir, ¿Cuánto se invierte anualmente en el entrenamiento de sus empleados? Obvio, algún empresario no usaría la palabra “inversión”, sino “gastos y despilfarros”.

Estas “fallas” de interpretación no solo suceden en el sector privado, el gobierno también ha demostrado que la capacitación y preparación no es lo más importante, recientemente la Secretaria de Relaciones Exteriores designo a Carlos Miguel Aysa (exgobernador de Campeche), como embajador en República Dominicana, y a Claudia Plavlóvich, (exgobernadora de Sonora), como cónsul general en Barcelona. Ninguno tiene la experiencia diplomática ni la capacitación acorde a la posición, pero lo hecho ¡hecho esta! y lamentablemente varios funcionarios de gobierno están bajo la misma condición ¿y así queremos mejorar como país? Acaso, la frase extrema de “sin experiencia, pero honrados” ¿es la única solución? Como si en el país no existieran hombres y mujeres capaces y con ética.

Retornando al sector privado, son pocos los empresarios de alto nivel que han sabido valorar la capacitación, considere las siguientes expresiones: “capacita bien a la gente para que pueda marcharse, trátales mejor para que no quieran hacerlo” – Richard Branson -, “solo hay algo peor que formar a tus empleados y que se vayan… no formarlos y que se queden” – Henry Ford-, “si crees que la capacitación es cara… prueba con la ignorancia” – Derek Bok-.

Aun con todo, algunas empresas si tienen los recursos para capacitar a sus empleados, pero el problema no es el presupuesto, sino a quien se capacita (para obtener algún ascenso), pues dentro de esas organizaciones aún hay corrupción y solo se capacita al favorito, al recomendado y al “barbero” ¡clásico! Cualquier parecido con su empresa, es mera coincidencia.

Basado en todo lo anterior, la capacitación, entrenamiento y adiestramiento si se está documentado en la gran mayoría de las empresas, pero la eficacia no es evaluada apropiadamente y en otros casos, solo queda en el papel, provocando perdidas e ineficiencias que muchas veces “no se quieren ver”, ¡ahora ya podemos apreciar “el peligro”, pero, de una mala capacitación.

El Diálogo de hoy:    en la oficina del gerente de operaciones –

Gerente- ¡muchas felicidades sobrino! el proyecto se terminó a tiempo, tomate un buen curso en California o Florida, yo después vere como lo justifico con el corporativo.

Sobrino- gracias, tío, buscare un curso… lo más “ligero” posible, para “conocer” mejor el lugar. (Sale de la oficina).

Gerente- (tomado el teléfono), señorita haga pasar por favor al supervisor de mantenimiento.

Supervisor- jefe, ya tengo al candidato para el puesto de técnico vacante, pero requiero su aprobación para ofrecerle un 10% más de lo que normalmente pagamos, pues tiene experiencia y ya no requeriría tanto entrenamiento.

Gerente – ¡cómo me pide usted eso!, no tenemos presupuesto para eso. Busque un técnico “más barato”.

Supervisor – hay algunos, pero requieren más entrenamiento y los problemas que tenemos requieren a alguien más experimentado, además no tendríamos el tiempo para entrenarlo adecuadamente.

Gerente- no discutiré ese tema con usted, busque otro menos demandante y “que se le pegue” a Don Jaime, para que aprenda rápido.

Fotografía de Cesar Ríos

Cesar Ríos

Ingeniero Industrial, egresado del instituto tecnológico de Ciudad Juárez, Chihuahua, norteño de sangre sureña. Miembro de la ASQ Asociación Americana de Calidad. Labora en la Industria Maquiladora...