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El relleno sanitario RESA en la ciudad de Puebla se encuentra al borde de su vida útil. Ahora los lixiviados se están filtrando al subsuelo, lo cual desataría contaminación ambiental. Ante ello, el Ayuntamiento busca una nueva concesión por 15 años.

En videos en poder de CENTRAL, se observa la saturación de la Celda B, donde la basura está expuesta al aire libre, cuando debería tener una cobertura de distintos materiales. Esto es el primer paso para la generación de lixiviados, como se le conoce a la mezcla de desechos y líquido.

Con las lluvias, la caída directa de agua desprende dicho líquido contaminante, el cual termina en las lagunas de evaporación, construidas de forma artificial para retener los líquidos. Sin embargo, en las imágenes se nota que la laguna principal está llena, lo cual hizo que RESA construyera otros dos retenedores, donde el lixiviado se filtra al subsuelo.

Filtración de los lixiviados del Relleno Sanitario de Puebla al subsuelo.

La situación es alarmante, debido a que el lixiviado es una sustancia altamente tóxica, que ha comenzado a filtrarse a la presa de Valsequillo. Si alcanza los mantos acuíferos, contaminaría los pozos que abastecen de agua a la capital poblana.

No obstante, la importancia de atender esto, la empresa no tiene en funcionamiento su planta de tratamiento de lixiviados ni de separación de residuos, ubicadas en la parte externa del relleno.

El relleno sanitario de RESA también incumple con otros ordenamientos de la Norma 083, de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), donde se hace hincapié en que no debe haber fauna en las inmediaciones. Sin embargo, al interior existe una gran cantidad de perros, bajo el resguardo de los trabajadores.

Aunado a ello, a más de 20 metros de la línea divisoria del relleno, desde hace dos años se instaló un motel, cuando las normas establecen una distancia de al menos un kilómetro.

ALT: imagen aérea de animales en el relleno de RESA.

Amplían concesión

El 7 de julio, el Cabildo de Puebla aprobó concesionar por 15 años la recolección y procesamiento de la basura, por lo que habrá una licitación nacional.

De acuerdo con el proyecto, las empresas participantes deberán cumplir con la Norma 083-2013, además de tener indicadores de productividad, capacidad, calidad y ambientales. Para ello, la concesión contempla que un aprovechamiento al biogás, el compostaje de orgánicos, la minería de residuos. Asimismo, se busca mejorar el control de los residuos en este relleno sanitario, la rehabilitación de la bodega del mismo, la atención y ampliación en materia de espacio y de la vida útil del mismo.

El relleno sanitario tiene casi dos años de vida. Esperan convertirlo en un espacio de relleno seco, que disminuya los malos olores y focos de infección que ahí se puedan generar.

De esa manera, RESA dejará de prestar el servicio en diciembre del 2022, aunque la empresa podría volver a participar en el proceso.