Alto a la extorsión
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Los parklets instalados en el Centro Histórico de Puebla han dejado de ser áreas de descanso libre para convertirse en terrazas exclusivas de negocios, donde el consumo es obligatorio, lo que evidencia la privatización del espacio público. 

En un recorrido, CENTRAL confirmó que estos lugares que, deberían ser gratuitos en medio de la calle, ahora lucen lonas, sombrillas y menús. 

Aunque el Ayuntamiento de Puebla costeó e instaló la infraestructura con recursos públicos, los locatarios han asumido el control operativo.

En ese sentido, lo que nació como un proyecto de urbanismo táctico para devolverle espacio al peatón, se ha transformado en una extensión lucrativa para el sector privado.  

Aunque la normativa municipal establece que estos espacios son infraestructuras públicas para el disfrute de cualquier ciudadano, la realidad en las calles es diferente.

CENTRAL constató que gran parte de los parklets del Centro Histórico de Puebla están equipados por los comercios colindantes, lo que borra la frontera entre la banqueta y el establecimiento, evidenciando la privatización.

A través de un recorrido realizado, se observó que personal de los restaurantes aborda de inmediato a quienes intentan sentarse. Al aclarar que el espacio es “solo para clientes”. 

En algunos casos, se utilizan macetas del negocio para delimitar el área, impidiendo que el peatón común identifique el sitio como un espacio de descanso gratuito.

Tal es el caso de la Licorería San Pedrito, ubicada en la Avenida 9 Oriente, donde el establecimiento ha equipado el inmueble público.

Con mobiliario propio y una disposición que sugiere exclusividad, el peatón queda desplazado, a menos que esté dispuesto a pagar por una bebida.

La problemática también se extiende al The Italian Coffee Company de El Carmen, uno de los puntos más transitados, donde la apropiación es evidente.

La cafetería absorbió el parklet, al limitar el uso de las bancas y mesas únicamente a quienes portan el vaso de la franquicia.

De la misma manera, en el Corredor de la 3 Oriente, diversos establecimientos han colonizado los parklets con mesas y sillas. Convirtiéndolos en comedores al aire libre.

Esta práctica contraviene el espíritu original de los parklets, diseñados para fomentar la convivencia social y mejorar la imagen urbana, sin privatizar la vía pública.

Restaurantes violan Coremun; parklets del Centro Histórico de Puebla no pueden ser privatizados 

De acuerdo con el Código Reglamentario Municipal (Coremun), los parklets forman parte de la vía pública y su fin es estrictamente de servicio a la comunidad, no para el lucro de particulares.

A pesar de que los negocios condicionan el uso de estas áreas al consumo de sus productos, la legislación vigente es clara al respecto.

Según el Artículo 854 del reglamento municipal, las estructuras son elementos de la vía pública y tienen funciones específicas que hoy están siendo ignoradas.

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El artículo señala que la vía pública debe servir para el libre y ordenado tránsito vehicular y peatonal. La instalación de mesas, lonas y mobiliario privado de los restaurantes obstruye este derecho. 

La fracción IV del mismo artículo clasifica explícitamente a los parklets, junto a las bancas y paraderos de transporte como mobiliario “necesario para dar un servicio público”.

El Artículo 853 establece que es facultad exclusiva del ayuntamiento gestionar estos espacios y sancionar a los particulares que alteren o supriman estos elementos.

La existencia de este marco legal hace evidente la omisión de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano y de la Dirección de Tránsito. Al permitir que los restaurantes instalen lonas y equipen los parklets.

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Luis Camacho

Luis Camacho

Licenciado en Televisión y Producción Audiovisual de As Media. En el periodismo digital ha laborado en medios como e-consulta, Diario Cambio y actualmente en Periódico CENTRAL