Vecinos y locatarios de la Unidad Habitacional La Margarita, en Puebla capital, denunciaron que los baches e inundaciones en la zona persisten, a un mes de las obras de rehabilitación en la colonia.
Hace apenas un mes, en septiembre de 2024, el gobierno municipal, presidido por el exalcalde Adán Domínguez, culminó el proyecto de mejora en la 38 Sur, conocida como Blas Chumacero.
Sin embargo, en entrevista para CENTRAL, los habitantes de La Margarita acusaron que estos trabajos de rehabilitación abarcaron solo la calle principal. Por lo tanto, dejando de lado zonas aún más dañadas.
Dicha obra tuvo una inversión de 51.7 millones de pesos e incluyó la restitución de la carpeta asfáltica, colocación de banquetas, rampas, guarniciones, bolardos y reductores de velocidad.
Los quejosos indicaron que las calles aledañas a la principal aún presentan problemas y que empeoraron con la temporada de lluvias.
Tal es el caso de calles como la 34, 36 y 40 Sur, donde se puede observar un pavimento deteriorado e inundaciones cuando llueve. Esto ocurre incluso en la calle principal recién rehabilitada, ya que el proyecto no contempló la colocación de coladeras y las existentes están tapadas.
Una de las vecinas de La Margarita, Teresa Solares, compartió que el agua llega a subir más de 20 centímetros durante las precipitaciones. Coincidió en que la falta de coladeras para desahogar el agua de lluvia es un problema que provoca tráfico y representa un peligro para los peatones.
Se inunda muy feo, sube el agua y nos tapa los zapatos. En el seguro hay baches, se paran los coches y hay tráfico porque no se puede pasar cuando llueve muy feo”.

Fallas del proyecto de rehabilitación en La Margarita provocan accidentes a peatones
Otro de los vecinos de la Unidad Habitacional La Margarita, Rafael Cebada, comentó que varias personas ya se resbalaron y cayeron por no poder ver bien el camino debido a la acumulación de agua.

Ante esta situación, llamó al Ayuntamiento de Puebla a atender la falta de coladeras. A su vez, a dar mantenimiento a las que ya existen para evitar accidentes.
Se han caído algunas personas, se han resbalado, tienen que atender todo esto. Se estanca el agua por las coladeras que no hay, no están abiertas o se tapan”.
Aunque reconoció que las inundaciones pudieron haber disminuido en un 30 por ciento después de la rehabilitación de la unidad habitacional, destacó que todavía continúan. Además, se suma la aparición cada vez más frecuente de baches.
El vecino mencionó que las calles en peores condiciones son la 31, 34 y 36 Sur. A todas ellas, consideró, “les hace falta una arregladita”.
En otro punto de la Unidad Habitacional La Margarita, tanto locatarios como habitantes reconocieron que las inundaciones también son provocadas por quienes viven en la zona.
Nereo Aparicio y Yolanda Ramírez, coincidieron en que las personas suelen tirar sus desechos. Pues el viento los dispersa hasta las coladeras, lo que provoca que se tapen.
Tiramos la basura y no pensamos en que se van a tapar las coladeras”.
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