Las autoridades poblanas clausuran el bar Madonna en Ciudad Universitaria (CU) por cobros abusivos. Esto mediante la imposición ilegal de propinas y la falta a las normativas sanitarias vigentes.
El cierre del establecimiento dentro de la colonia Jardines de San Manuel es el segundo caso bajo el mismo patrón de impunidad.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ejecutó la acción y la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Puebla (Dpris).
En ese sentido, se constató que el establecimiento implementaba prácticas comerciales correctivas. Una modalidad con la que se inducía y obligaba de forma arbitraria al consumidor al pago de propina.

Asimismo, las cuentas e información presentada en los comprobantes de venta finales carecían de claridad y veracidad. Lo que impedía al cliente saber con qué se le estaba cobrando.
Además, luego de que clausuran al bar Madonna en CU, se evidenció que omitía informar en sus menús las cantidades exactas de los productos que comercializaba. Esto sin apegarse al sistema general de unidades de medida.
Al detectarse tres violaciones directas a la Ley Federal de Protección al Consumidor, la Profeco colocó dos sellos de suspensión total de la comercialización.
A la par de las estafas financieras, la Dpris dictaminó que el establecimiento no cumplía con la normativa sanitaria aplicable.
Clausura del bar Madonna en CU, segunda sanción en Puebla por propinas obligatorias
Con la clausura en el Madonna de CU, suman dos los establecimientos de entretenimiento sancionados en la ciudad de Puebla por cobros abusivos en siete días.
El último caso se registró en la colonia La Paz, donde autoridades federales y estatales cerraron el bar “Miches y Litros Una y Ya”.
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Los inspectores se desplegaron en el establecimiento ubicado en la calle 29 Sur. Ahí, confirmaron las quejas de los usuarios por malas prácticas comerciales.
El principal detonante de la clausura del Bar Una y Ya fue la realización de cobros automáticos, arbitrarios y obligatorios del 20 por ciento por concepto de propina.
Además, el menú del negocio omitía especificar las cantidades reales de los productos que se servían. De igual forma, fue clausurado al operar bajo deplorables condiciones de higiene.
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