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El Barrio de Los Remedios, un rincón de calles empedradas y fachadas descascaradas que resguarda los secretos de la fundación de la ciudad y batallas históricas de Puebla.

La historia de Los Remedios se remonta al siglo XVI, cuando originalmente esta zona formaba la punta oriental de Tepetlapa. Una pequeña comunidad indígena que dependía del barrio de Analco

Por su posición geográfica, el barrio se convirtió en la entrada natural del Camino Real que venía desde Veracruz, siendo este el primer cimiento de la zona.

Sin embargo, si algo distingue arquitectónica y socialmente a Los Remedios de los demás barrios es su vinculación con los oficios tradicionales y su arquitectura de transición en Puebla.

A diferencia del barroco del Centro, aquí predomina una arquitectura religiosa de barrio, levantada con el sudor de sus habitantes mediante el uso de argamasa. 

En cuanto a sus saberes cotidianos, el barrio estuvo marcado por el gremio de los panaderos. De hecho, las historias del lugar narran que la construcción formal del templo fue impulsada por una exitosa mujer indígena panadera del siglo XVI.

Se dice que la mujer cobró una deuda a un cliente español que, al no tener dinero, le pagó con una escultura de la Virgen de los Remedios.

Los indígenas de Tepetlapa le pidieron prestada la virgen a la panadera para una procesión. La devoción fue tal que la comunidad decidió adoptarla como su patrona perpetua, bautizando así a su templo y a su pedazo de tierra.

Con el paso de los años, aquel templo de fe se transformó en la imponente iglesia barroca que hoy corona la calle 20 Norte. Sin embargo, el sonido de las campanas pronto compitió con el del metal. Fue entonces que el barrio de Los Remedios se convirtió en un bastión de herreros, hojalateros y mecánicos.

Al estar asentados en la periferia y cerca de las fuentes de agua, los artesanos indígenas de Los Remedios abastecieron durante siglos a la Puebla señorial. Con ollas de barro, tejas y los ladrillos con los que se edificaron los grandes palacios coloniales del primer cuadro de la ciudad.

Los Remedios, el barrio de Puebla que salvó al general Ignacio Zaragoza 

Si hay un personaje que marcó el barrio de Los Remedios, es el general Ignacio Zaragoza con la gloria de la Batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862.

En ese sentido, el templo de la Virgen de los Remedios funcionó como el verdadero cuartel operativo de la División de Oriente. Desde donde se enviaban los históricos telegramas dirigidos al presidente Benito Juárez. 

Pese a que la planeación y ejecución de la Batalla de Puebla se llevó a cabo principalmente desde los fuertes de Loreto y Guadalupe.

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Se cuenta que, durante los combates urbanos contra el ejército francés, un soldado invasor se coló en la nave del templo buscando acabar con el jefe del ejército mexicano.  

Al ver una silueta entre las sombras de la iglesia, el francés disparó. Sin embargo, Zaragoza salvó su vida al cubrirse detrás de una escultura de madera de Cristo.

La bala se incrustó en la mejilla de la imagen, bautizándolo para siempre como “El Señor de la Bala” o “El Cristo de la Columna”.

Actualmente, la escultura puede visitarse en una capilla lateral del templo, donde aún es posible observar el impacto del proyectil en su rostro de madera.

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Luis Camacho

Luis Camacho

Licenciado en Televisión y Producción Audiovisual de As Media. En el periodismo digital ha laborado en medios como e-consulta, Diario Cambio y actualmente en Periódico CENTRAL