Las egresadas de la Universidad Iberoamericana (Ibero) de Puebla, María José Acevedo, Ana Karen Andrade, Vanessa Arenas y Leslie Ruth López, impulsan la Danza Movimiento Terapia. Un proyecto que propone talleres dirigidos a poblaciones con discapacidad para fortalecer el autocuidado, la construcción de comunidad y el acompañamiento emocional.
De acuerdo con la investigación realizada por las egresadas de la Licenciatura en Psicología, identificaron que la danza permite visibilizar la experiencia corporal de las madres cuidadoras, quienes suelen enfrentar un importante desgaste físico y emocional.
Por ello, la Danza Movimiento Terapia se convierte en un espacio de resignificación, descarga emocional y validación. Esto, al funcionar como un entorno de contención, expresión y transformación para quienes desempeñan el rol de cuidadoras primarias.
Las académicas señalaron que las labores de cuidado tienden a invisibilizar las necesidades de quienes cuidan, dando lugar a un “cuerpo silenciado”. Sin embargo, la intervención corporal favoreció un proceso de resignificación subjetiva que permitió reconocer y expresar experiencias frecuentemente relegadas.
A través de la Danza Movimiento Terapia, las egresadas de la Ibero Puebla transitaron del agotamiento hacia una mayor autoconciencia. Al mismo tiempo que construyeron una red de apoyo mutuo que validó sus emociones. Además, posicionó el autocuidado como un acto de resistencia indispensable para el sostenimiento de la vida.
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Egresadas de la Ibero Puebla destacan los objetivos de la Danza Movimiento Terapia
Las egresadas de la Ibero Puebla destacaron los objetivos de la Danza Movimiento Terapia. Entre ellos ofrecer un espacio de catarsis donde las madres puedan expresar emociones complejas como el cansancio, la frustración, el duelo asociado al diagnóstico y el amor incondicional.
Además, contribuye a disminuir el síndrome de desgaste por cuidado y fortalecer la creación de redes de apoyo y comunidad. Actualmente, las expertas buscan impulsar esta metodología como un dispositivo de salud comunitaria.
De acuerdo con la universidad jesuita, el proyecto contempla talleres de diez sesiones, una por semana, con una duración de hora y media. En estos encuentros adoptan las temáticas a las necesidades de cada población.
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