Después de darse a conocer que la mujer que el pasado martes 7 de enero fue encontrada sin vida al interior de su departamento ubicado en la Unidad Habitacional Xilotzingo, en la capital poblana, fue identificada como Eloína Esther N, de 24 años de edad, amigos y familiares comenzaron a despedirse de la joven en redes sociales.
Como se informó, el cuerpo de Esther ya estaba en estado de descomposición, encontraron sangre seca, huellas de estrangulamiento y faltaba su automóvil, un Volkswagen tipo Jetta color gris.
Esther era originaria de Chiapas, hija de un Policía Estatal de Puebla y se desempeñaba como enfermera.
La última fotografía que compartió en redes sociales fue el 15 de diciembre pasado. En esa misma foto, una amiga le escribió:
Amiga, que el cielo te habrá las puertas del universo que te has convertido en una hermosa estrella. Te mando un fuerte abrazo de aquí al cielo.
De luto, mi corazón extraña a quien ha partido hoy”, escribió un familiar al mismo tiempo en que daba a conocer la noticia a quienes no sabían lo ocurrido. “Todavía no sabemos a dónde la van a velar, está en Puebla, comentó.
“¿Por qué?” y una carita triste fue el texto que acompañó una fotografía que subió otra amiga; en ella, Esther sale sonriente.
Aunque los primeros respondientes señalaron que el cuerpo tenía huellas de estrangulamiento, personal de la Fiscalía General del Estado filtró información que apuntaba a un suicidio por sobredosis de medicamentos. Sin embargo, este día el fiscal, Gilberto Higuera Bernal, confirmó que los hechos se investigan como homicidio.
Las personas que son privadas de la vida, inicialmente, por los datos, sino tenemos datos para presumir una razón de odio o discriminación los investigamos como homicidios pero eso no significa que en algún momento no pueda varias su clasificación, declaró.
