Florencio Medina Castro fue internado la madrugada del dos de enero en el Hospital General del Norte de Puebla, por una hemorragia en el tubo digestivo. Murió horas más tarde pues los médicos le dijeron que necesitaba una endoscopía que no podían hacerle por las nuevas reglas del nuevo Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI).
Según publica El Sol de Puebla, el señor había acudido a varias citas por su padecimiento e incluso antes ya le habían realizado endoscopías, por lo que le pareció extraño que se las negaran.
Así, sin un estudio ni dinero para trasladarse a un hospital privado y pagar la endoscopia, Don Florencio murió a las 8 de la noche.
