A mi manera

La cosecha de clásicos nunca se acaba

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Por Liz Gómez /

“Mientras no dejen de aplaudir, yo no dejo de cantar”, algo así dice o decía un cantante mexicano y también algo así podría aplicarse para la nueva ola de remakes, reboots, revivals y versiones live-action en el cine y hasta en televisión.

Ahora, me ha surgido una pregunta: ¿qué tan dispuestos estamos a mantener viva la moda de lucrar con la nostalgia?

Me queda claro que estudios como Disney no son nada tontos y ponen a trabajar a sus mejores equipos para mantenernos en la butaca del cine inflando sus bolsas con nuestro dinero, o en las redes sociales hablando de sus productos e incluso generando serias polémicas por las nuevas versiones de sus personajes, mismos que nos enamoraron hace años, muchos años atrás.

Pero, ¿para quién hace todo esto realmente el estudio del ratón (y también de Iron Man)?

¿Es para los adultos que nos seguimos tragando la píldora del hermoso ayer o para las nuevas generaciones que “merecen” conocer una nueva Sirenita, Bella o Maléfica, o tener otra mirada de Aladdin o El Libro de la Selva?

Y entonces las dudas continúan, no cesan, aparecen como cascada en la mente y me sigue acosando el frenético deseo de sólo pensar mal, ya saben, por aquella frase “piensa mal y acertarás”.

¿No merecen los niños de hoy tener sus propios héroes, sus propios personajes que en unos años les resultarán entrañables, sus propios clásicos? ¿No sería mejor que la inclusión se proyecte con nuevos personajes, ya sean negros, blancos, amarillos, multicolor, de cualquiera que sea su preferencia sexual o condición socioeconómica? ¿Es falta de inspiración para crear algo nuevo? ¿Es subirse al tren de la nostalgia y lo retro? ¿Es flojera? ¿O es simplemente sacar provecho a esta minita de oro que deja millones de dólares en las arcas de los estudios que se “arriesgan” a jugar con el pasado?

Pero no todo es miel sobre hojuelas, algunas películas y series que ya han pasado por el escrutinio del público y la crítica no han sido bien recibidos, aquí cabe espacio para citar a Dumbo, el clásico que ha conquistado a generaciones desde 1941, tuvo su remake en manos de Tim Burton, sin embargo no fue de las películas más destacadas. Y en otros estudios también hay tela de donde cortar: “Child’s Play”, que nosotros conocimos como “Chucky, el Muñeco Diacólico”, su paso por los cines, aun con la voz de Mark Hamill para Chucky, no obtuvo los resultados deseados; la apuesta por la versión femenina de Cazafantasmas tampoco fue bien recibida y ya anunciaron que vendrá otra película, ahora protagonizada por gente mucho más joven y tal vez veamos a los cazafantasmas originales con cameos por una que otra escena.

Pero vienen más, porque la cosecha de clásicos nunca se acaba. Así que la oleada de remakes, reboots y versiones live-action no se frenará pronto, el tren aún se conduce a buena velocidad y tiene mucho cargamento en sus vagones. No crean que las cosas se calmarán después de los millones de dólares que ha dejado El Rey León y aquí cabe dejar bien claro que la película de Simba no es versión live-action, eso ya lo dijo Disney, decidieron titularla: Nueva versión hiperrealista y mejorada.

En televisión veremos pronto el regreso de Beverly Hills 90210, ¿Le Temes a la Oscuridad?, Roswell, Bufy la Cazavampiros, Gossip Girl, Los Picapiedra y Ultraman,

En cine hay todavía más: Mi Pobre Angelito, Mulán, Pocahontas, Cenicienta, La Dama y el Vagabundo, Mujercitas, Mira Quién Habla, Saw y la lista continúa.

De la tele al cine van: Tom y Jerry, Malcom El De En Medio, Breaking Bad y los que se vayan sumando.

Pero no todo ha sido malo en las nuevas versiones de películas, un ejemplo clarísimo es Scarface, sí, la de 1983 con Al Pacino. Aquella película de Tony Montana hoy es considerada un clásico de toda la historia. La primera versión se realizó en 1932, una adaptación de la novela de 1929 que nos presentaba a un Antonio “Tony” Camonte y su violento ascenso entre las pandillas de Chicago. De hecho, esa versión de los años 30 es considera una de las mejores cintas de gánsteres. Pero la que hicieron años después Al Pacino, Steven Bauer y Michelle Pfeiffer de la mano de Brian de Palma ha sido mucho más exitosa y recordada por las audiencias presentes. Ahora tendremos que esperar para ver que nos presenta la nueva versión protagonizada por Diego Luna, claro, una vez que reanuden el proyecto.

En el tema de reboots basta con mencionar a “IT” y su próxima entrega “IT: Chapter 2”. El éxito que ha generado el reinicio de la historia de Pennywise y el Club de los Perdedores permite que los estudios de cine sigan apostando por estos productos. Y aquí vuelven a relucir las preguntas: ¿Qué hace que un remake, reboot o revival sea exitoso? ¿Cuál es la fórmula perfecta para que estas presentaciones no tengan falla? Porque no a todos les ha funcionado.

Así que no todo lo ‘reciclado’ en el cine y televisión está mal, se ha hecho a lo largo de la historia. Ahora sólo falta ver si no están estirando demasiado la liga y se les rompe en plena frente.

Como sea que sea, la industria del entretenimiento nos manda un mensaje muy claro: “mientras no dejen de pagar por ver nuestros refritos, no dejaremos de hacerlos”.

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