20 de Julio del 2019

Cómo saber si eres una persona tóxica

Por Betzabé Vancini / /

Tú, yo y el Ello...

Mucho se habla ahora de la “toxicidad” de las personas, de las relaciones y de los ambientes, pero lo cierto es que a veces nosotros mismos somos los tóxicos y no nos damos cuenta. Es por esto que pensé en hacer una pequeña guía de preguntas para que puedas averiguar de una vez si tú eres una persona tóxica y empezar a trabajar en dejar de serlo. ¿Te atreves a ponerte a prueba? Aquí están las preguntas.

¿Te quejas constantemente de las cosas: el clima, el tráfico, las tiendas, los costos, las personas?

¿Has peleado o tenido conflicto con más de una persona en el último mes?

¿Tus familiares, pareja o amigos cercanos te dicen que “eres difícil” de tratar?

¿Tu ambiente laboral -o escolar- es tenso y te llevas con pocas personas con las que trabajas?

¿Te cuesta trabajo hacer equipo y prefieres tareas individuales?

¿Te desesperas con facilidad o te pones de mal humor y te dura varias horas en el día?

¿Exiges a tu pareja, familia o amigos atención constante y si no te la dan te encaprichas o haces un berrinche?

¿Eres una persona vengativa?

¿Le echas en cara a la gente errores que cometió en el pasado?

¿Te sientes orgulloso/a de ser grosero/a con alguien que consideras “inferior”?

¿Criticas a otras personas por su forma de vestir, de hablar, de trabajar o de relacionarse y siempre crees que podrían hacerlo mejor?

¿Te niegas a aceptar sugerencias de otros y cualquier comentario te molesta?

Si contestaste SÍ a cuatro o más preguntas, puede ser que estés empezando a ser una persona tóxica para la gente que te rodea. El problema de esto es que al principio podemos justificar nuestro mal carácter con el estrés que vivimos, pero posteriormente nos enfrascamos en creer que tenemos razón y que son todos los demás los que están mal. Eventualmente, la gente se aleja de ti y te evita porque es difícil convivir con alguien que siempre está de mal humor, que siempre tiene una crítica que hacer o que tiene una queja para todo. Esto es lo que Freud y otros autores nombrarían NEUROSIS. La neurosis es un estado de inconformidad y desasosiego constante en el que la persona no está a gusto con la realidad pero espera que ésta cambie en lugar de cambiar su percepción o de ajustarse a las circunstancias. Las personas neuróticas, a las que ahora llamamos “tóxicas” nunca están felices y no son capaces de disfrutar nada a su alrededor pues todo les parece mal. Es frecuente que tengan expectativas muy altas sobre las personas que les rodean y que se sientan siempre defraudados porque sus seres queridos no cumplen estos estándares poco realistas. Además, suelen tener una actitud muy negativa hacia las cosas nuevas y generan rutinas muy rígidas donde repiten conductas o situaciones que les hacen aún más infelices, por ejemplo: se levantan, van a trabajar, y vuelven a casa todos los días sin variación alguna. Se encierran en casa, en la oficina y también van generando hábitos poco saludables: sedentarismo, mala alimentación, días de “descanso” en los que sólo ven televisión, etc.  Esta inconformidad con la vida se refleja en sus relaciones interpersonales pues son personas que están llenas de conflictos y fricciones. Suelen pelear o discutir con mucha facilidad e incluso vuelven tensos los ambientes de convivencia social y familiar.

La buena noticia es que este padecimiento tiene múltiples soluciones: puedes empezar por revisar la causa de tus quejas y darte cuenta de que quejarte no cambia nada para bien, al contrario. Otra opción es hacer un poco flexibles tus rutinas e incorporar actividades que te relajen y despejen tu mente como salir a caminar un poco por la ciudad, jugar con tus mascotas o visitar a tus amistades. Finalmente, la terapia es una excelente opción para bajarle veinte rayitas a la neurosis que te impide disfrutar la vida. Nunca es tarde.

Como siempre, estaré atenta a tus comentarios y preguntas vía Twitter, me encuentras como @betzalcoatl