18 de Febrero del 2019

Qué perro mi amigo Pablo Rodríguez Regordosa

Por E. Sarah Goza / /

queperra ident

¡Ay Pablito!

¡Ay Pablito!

¡Ay Pablito!

Hasta te podría componer un bonito trabalenguas: Pablito clavó al morenovallismo, al morenovallismo lo clavó Pablito.

No cabe duda, de que los hay, los hay. Están los traidores y Pablo Rodríguez Regordosa. Yo pensaba que no podía haber nadie más bajo que Barbosa, que el propio Moreno Valle o los priistas que deambulan por ahí y que en cada proceso electoral traicionan a su partido.

Pero Pablito Rodríguez Regordosa los rebasó por la derecha. Él sí es palabras mayores y personifica muy bien la palabra “traidor”. Hasta su foto debería de ser incluida en los diccionarios para representar dicho concepto.

Guauuuuu, guauuuuuuu, guauuuuuuuuuu.

¡Ay Pablito! Eres peor que los gatos que al menor descuido le entierran las garras a sus amos.

Yo no estoy para contarlo pero ustedes sí para saberlo. El día del trágico accidente en el que murieron Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso Hidalgo, Pablito Rodríguez Regordosa corrió a las oficinas de la dirigencia nacional del PAN.

Ustedes se preguntarán ¿Para qué?

Pues exigió que le dieran los directorios de los consejeros, simpatizantes, militantes y de todos los panistas, hasta el que vive en la zona más alejada del estado, para moverlos, ponerlos a trabajar, afinar la estructura albiazul y…

“Ya nunca permitir que nos hagan lo que Moreno Valle le hizo al PAN”.

Guauuuuu, guauuuuuuu, guaaaaaaaaaaaauuuu.

Es decir, mientras Moreno Valle y Martha Erika estaban con vida, Pablo Rodríguez fue su Pet, era como un cachorro faldero. Andaba atrás de ellos, para arriba y para abajo. Le dio la espalda al Yunque y operó para que el morenovallismo se quedara con el control de su partido.

También hay que decirlo, antes de Moreno Valle Pablito no era nada, con Moreno Valle fue todo: diputado federal, diputado local, dirigente municipal del PAN, secretario de Desarrollo Económico y hasta se benefició con unos terrenos ubicados en la Ciudad Modelo Audi.

Guauuuuu, guauuuuuuuu, guauuuuuuuuu.

Hoy que Moreno Valle y Martha Erika Alonso ya no están, Pablito se olvidó que todo se los debe a él, mordió la mano que le dio de comer y lo primero que hizo tras la muerte de “sus amigos”, fue negarlos como Pedro negó tres veces a Cristo y quejarse amargamente de ellos.

¡Ay Pablito!

Por eso ni en el PAN te quieren.

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