13 de Noviembre del 2019

Mis muy mejores amigas Nay y Grace

Por E. Sarah Goza / /
queperra ident
 
Todos los perros fifís de Puebla fuimos invitados a la toma de protesta de nuestro flamante gobernador Miguel Barbosa. Los pedigree, de chip azul, papeles en regla y reconocidos internacionalmente llegamos al Congreso, mientras que los de raza, o sea finos, pero sin el chip llegaron al Auditorio Metropolitano.
 
Yo, que soy una damita, una Pug  muy bien adiestrada con los preceptos de la 4T, guardé mi correa  Louis Vouitton y saqué mi humilde y mortal Michael Kors, nada ostentosa, para que vean que la austeridad también me llegó.
 
Guauuuuu, guauuuuu, guauuuuuuu
 
Ahí andaba yo en el coffe break probando ricos bocadillos perrunos, cuando advirtieron que todos los perros debíamos pasar porque ya se estaban acabando los lugares. Si vieran que muchos hasta se sentaron en los pasillos, otros se quedaron afuera y a algunos hasta los amarraron en las bancas que son morenovallistas, pero ya no son morenovallistas.
 
Muy perra yo pasé, busqué mi identificador y me coloqué muy pájara nalgona en la tercera fila, cerca del Dóberman que llevaba el fiscal General del Estado.
 
Ahí vi a mi queridísima amiga y siempre panchera Grace Palomares. Traía un conjunto rojo, no tan fifí y un poco llamativo para la ocasión, según a mi parecer y es que aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
 
Guauuuuu, guauuuuuuu, guauuuuuuuuuu.
 
La exdiputada federal había agarrado un lugarzaso en la segunda fila, casi atrás de Doña Chayito. Ahí andaba muy guapo también Miguelito, preocupado porque alcanzaran los asientos para los invitados especiales y que nadie, absolutamente nadie, quisiera sentarse en un lugar que no le correspondiera.
 
Debo decir que jamás me imaginé que la exdiputada federal y exmitotera de mi amiga Grace Palomares se hubiera colado, eso es muy “fuchi popo”. De lo más bajo, ante todo hay que tener dignidad, pero bueno hay quienes no conocen esa palabra.
 
Guauuuu, guauuuu, guauuuuuuu.
 
Mi querido Miguelito, muy guapo ya les dije, se acercó amablemente a ella y le dijo que por favor se levantara del asiento, porque estaban reservados para los invitados es-pe-cia-les. Sí, ESPECIALES E-S-P-E-C-I-A-L-E-S. Antes de que eso pasara, yo misma pensé “¡Ay ésta! Cómo le hace para escabullirse y saltar de un grupo político a otro”, porque primero fue agüerista, luego galicista, morenovallista y ahora ya quería menearse dentro de la 4T, porque de algo tiene que comer.
 
Guauuuuu, guauuuuu, guauuuuuuu
 
Hasta los premios que llevaba en mi bolsa para engañar la tripa, en lo que acababa el evento se me cayeron de la sorpresa que me llevé. Quedé estupefacta.
 
Bien dice mi mamá “un día estás arriba y otro abajo”, así le pasó a mi amiga Palomares, un día fue porra, después asistente de diputado, luego diputada federal y ahora ¡Ps nada!
 
Consiguió un gafete guinda de “invitada especial” pero no tenía lugar asignado.
 
Guauuuu, guauuuuu, guauuuuuuuu.
 
Solo mi hermosa Vanessa Barahona supo lo que Grace le gritoneó fiel a su estilo vándalo al pobre de Miguel Barbosa Jr., poco le importó a esta muchacha que se tratara del mismísimo hijo del gobernador, sí del primogénito de aquel al que la tarde de este jueves iba a rendirle pleitesía.
 
Yo desde mi lugar solo la vi agarrar su correa y manotear.
 
Muy digna mi amiguita se salió del auditorio y terminó sentada afuera en las sillas del Coffe Break con mis demás compañeros perros que se tuvieron que quedar a fuera.
 
Guauuuuu, guauuuuu, guauuuuuuu
 
***
 
La que se cuece muy aparte es la perrita Lebrel Afgano que anda trayendo mi querida Nay Salvatori.
 
Ella sí tiene pedigree y por eso andaba en el Pleno del Congreso local.
 
Desde lejos vio cómo el diputado local, Héctor Alonso andaba ahí contoneándose cargando en los brazos a su perro criollito, tanto coraje le dio que le empezó a ladrar.
 
¡Asqueroso! ¡Viejo asqueroso!
 
En otro momento diría yo que “perdió la clase”, peeero me dio mucho gusto.