13 de Noviembre del 2019

Me postulo para guarura de mi Claudia Rivera

Por E. Sarah Goza / /

queperra ident

Sé que los tuve abandonados por muchos días, pero es que esta Cuarta Transformación nos está llevando al despeñadero. Imaginen, ahora hasta las “Perras bien” tenemos que trabajar. Jamás imaginé verme en tanta pobreza, tuve que vender mis collares y correas de perlas y diamantes y como me lo recomendó una vieja amiga, hasta cambiar de nombre mis casitas de perro, no vaya a ser que luego las pierda porque el SAT agarra parejo.

Sí, como se acabó la época de abundancia y vacas gordas y miren que yo ni carne como, puras croquetas elaboradas a base de forrajes, pero pues la Austeridad Republicana me alcanzó y no me quedó más remedio que ponerme a trabajar. Lo único malo es que como siempre he sido perrita de casa, no sé hacer anda, por lo que me ha costado mucho esfuerzo y dedicación encontrar un buen trabajo.

Guauuuuu, guauuuuuuu, guauuuuuuuuuuuu.

Aunque ya sé dónde puedo encajar muy bien. Me platicaron que hace unos días una reportera de la fuente del Ayuntamiento sufrió un ligero empujón por parte de las integrantes del equipo de seguridad de la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco.

También hay que decirlo, ya no hacen a las y los reporteros como antes. El caso es que después de este pequeño incidente, me di cuenta que puedo ser una muy infalible guardiana, con dudas y soluciones, con defectos y virtudes, con amor y desamor, suave como gaviota pero felina como una leona…

Guauuuuu, guauuuuuu, guauuuuuuuuuuuu.

Sí así como cante mi Lupita D´alessio. Puedo ser toda una fiera pero al mismo tiempo tierna como el Gato con Botas, todo por defender a mi Clau Rivera. Más efectiva que estas muchachas guaruras y discreta al morder, arañar y atacar.

Desde aquel incidente, las muchachas de seguridad ya ni se acercan a los reporteros, ahora les tienen miedo. Y es que piensan que son enemigos de las autoridades, de los políticos o servidores públicos, sin comprender que están en su derecho y simplemente haciendo su trabajo y que una pregunta no puede atentar contra la vida de otra persona, pero sí las respuestas que ésta dé.

Guauuuuu, guauuuuuuuu, guauuuuuuuuuuuuuu.

Recomendaría a todos los políticos y funcionarios públicos que manden a sus muchachos de seguridad a unos cursitos sobre derechos humanos, trato a la prensa y en general a la gente, porque luego no permiten que ni el viento toque a sus patrones.