19 de Noviembre del 2019

El PAN y el PRI huelen a flores

Por Yonadab Cabrera Cruz / /

losamantes inte yona

Qué tan terribles están los ánimos en el partido tricolor y en el albiazul que ni siquiera han iniciado sus procesos internos. Los panistas y los priistas tan desilusionados están que no encuentran algún rayito de esperanza, la luz al final del túnel para colarse a la gubernatura.

Este domingo iniciaron oficialmente las precampañas y los únicos que están aprovechando la oportunidad de 10 días son los aspirantes de Morena. En el partido de Andrés Manuel López Obrador ya empezaron a darse con todo. Barbosa tiene programados 30 eventos en 10 días, mientras que Alejandro Armenta y Nancy de la Sierra no dejan de recorrer el estado.

Pero en el PRI y en el PAN el ambiente no es de fiesta, más bien es un aroma fúnebre, a flores de las que dejan en loas velorios. Por más que los dirigentes intentan disimular el entusiasmo, el optimismo y nos hacen creer que tienen oportunidad de ganar, la realidad dice lo contrario. A tal grado que ni siquiera iniciaron sus respectivos procesos internos, a tal grado que no harán precampaña y que por ningún lado se ve el júbilo y la fiesta que cada 3 o 6 años armaban en sus registros.

Tanto en el PRI como en el PAN siguen buscando al candidato que quiera lanzarse al matadero sin ninguna posibilidad de ganar, y es que en una competencia electoral en la que están 4 a 1 a favor de Morena, no hay nada que el resto de las fuerzas políticas puedan hacer. La campaña electoral y la elección del próximo 2 de junio serán un mero trámite, pues como les mencioné en entregas pasadas, quien resulte candidato de Morena será el siguiente gobernador o gobernadora de Puebla.

Por el PAN están evaluando la posibilidad de lanzar a Ana Teresa Aranda, Luis Paredes o el alcalde de Atlixco, Guillermo Velázquez. En tanto que el PRI tiene más aspirantes entre ellos Enrique Doger, Alberto Jiménez Merino, Lorenzo Rivera, Ricardo Urzúa y Javier López Zavala, pero para los interesados de ambos partidos la posibilidad de ganar se vislumbra muy lejos, casi imposible.

Y ahora más rezagados quedaron sin la posibilidad de hacer precampañas. Es evidente que no van a ganar y que saben que no ganarán. Por más que traten de ponernos caras alegres y optimistas, se percibe el aroma fúnebre en ellos.