18 de Marzo del 2019

El berrinche de Biestro

Por Yonadab Cabrera Cruz / /

losamantes inte yona

Sí, Gabriel Biestro, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política logró defenestrar a José Juan Espinosa de la Mesa Directiva.

En la lucha por el control y el poder del Congreso local que al principio parecía que había ganado José Juan, al final Biestro se levantó con la vitoria.

Sí, el apoyo y la operación política de José Juan Espinosa para que su esposa, la senadora Nancy de la Sierra fuera la candidata de la coalición Juntos Haremos Historia a la gubernatura, le salió caro al diputado y no tuvo frutos su estrategia.

José Juan Espinosa perdió la guerra que emprendió José Juan Espinosa en contra de Miguel Barbosa y Gabriel Biestro para quedarse con la candidatura al gobierno del estado y el control del Congreso.

Solo hubo una cosa que ganó. Si yo fuera él, con esa pequeña victoria me daría por bien servido y es que por días ha logrado que Gabriel Biestro ande de pésimo humor, llorando por los rincones del Congreso recargado en los hombros de sus compañeros.

Biestro anda que no lo calienta ni el sol, de “mírame y no me toques”. Golpeando todos los escritorios, maldiciendo a José Juan Espinosa, apretando los dientes y frunciendo el ceño. Cada vez que se acuerda empuña la mano y exclama “¡Maldito José Juan! ¡Te maldigo una y mil veces José Juan!”.

Pero ¿Qué hizo enojar tanto a Biestro como nadie más y nunca antes se le había visto?

Fue la tremenda exhibida que le dio su ex mejor amigo, su ex pañuelo de lágrimas, de amores perdidos, cuando reveló que no tenía título universitario ni cédula profesional.

Después de tremenda exhibida, Biestro se la pasó desmintiendo o tratando de desmentir a José Juan Espinosa. En cada entrevista que tenía, a cada reportero, a cada diputado, a cada consejero de Morena, le juraba y perjuraba que sí tiene su título universitario y su cédula profesional.

Pero no puede o podía ocultar lo mucho que le había molestado, que le había herido el alma y el corazón la exhibida que le había dado su ex brother. Cada vez que hablaba del tema apretaba los dientes, los ojos y todo lo que el organismo pueda apretar como señal de coraje.

Y aunque se pasó semanas desmintiendo la versión, al final terminó por reconocerle a una compañera reportera que en efecto no tiene título, pero ya había tomado la decisión de hacer el trámite para liberarlo.

Más le ardió a Biestro la exhibida que a José Juan la salida.

Publicidad