15 de Octubre del 2019

¿Cuál es el futuro de Agua de Puebla?

Por Yonadab Cabrera Cruz / /

losamantes inte yona

Uno de los temas que más le preocupa y ocupa al gobernador electo de Puebla, Miguel Barbosa Huerta es resolver de una vez por todas el conflicto con la concesión del servicio del agua. Y precisamente como quiere tener certeza de lo que más le convendrá al estado y a los poblanos, es que ha preferido recabar toda la información necesaria para tomar una decisión.

Lo que sí es un hecho, es que a Barbosa Huerta no le temblará la mano si es que decide retirar la concesión a Agua de Puebla, pues en los últimos días ha dejado clara su postura al decir que no le tiene miedo ni a la indemnización ni al pleito legal que pueda iniciar Agua de Puebla si es que le quita la concesión.

Sin embargo, me cuentan de muy buena fuente que se lo está llevando con calma, pues la decisión en estos momentos sería más polémica que técnica y económica, porque recientemente se hizo una encuesta para medir la inconformidad de los poblanos con el servicio, esperando que tuvieran las peores opiniones para la empresa.

Pero no es así, los poblanos se han olvidado del tema del agua, de las irregularidades en el servicio, de los costos excesivos, de la privatización y todo lo mal que pensaban de Agua de Puebla para Todos. Ahora ya no es tema para ellos, situación que también se está evaluando.

Y es que como se ha mencionado, se deben analizar varios temas y perspectivas al momento de tomar la decisión. Por ejemplo, si el gobierno del estado tiene la suficiente solvencia económica para operar de nueva cuenta el servicio, también si se quedaría con los trabajadores, los despedirían o qué pasaría con ellos.

Por supuesto, tienen que evaluar y hacer una estrategia jurídica impecable para demostrar que Agua de Puebla no ha cumplido con el título de concesión y sería la única forma de evitar la indemnización que incluye 24 años de pagos, de lo contrario, el estado se verá envuelto en un problema un tanto complicado.

Simplemente hay que ceñirse a las cláusulas de recesión de contrato y seguramente habrá más de una causal, pero insisto, con todo este panorama ¿Le convendrá al gobierno de Miguel Barbosa echar para atrás la concesión? Sobre todo si ya no es un reclamo de la gente.

Y si no se le retira la concesión al menos que se hagan cambios al título de concesión, pues el que las ganancias de la empresa dentro de 30 años asciendan a 173 mil millones de pesos, es una ofensa o una grosería para todos los poblanos, cuando su inversión inicial fue de más de mil millones de pesos.

Pero bueno, no nos queda más esperar a que el gobernador electo tenga todos los datos técnicos que ha solicitado, para saber cuál será el futuro de Agua de Puebla.

 

Selene Rios

Neoderma Clinica