24 de Agosto del 2019

Barbosa y su estrategia para ganarse a los poblanos

Por Osvaldo Macuil / /

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Están a punto de cumplirse los primeros 15 días del gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta, el primero en la historia de Puebla emanado de la izquierda. Si bien es pronto para evaluar su administración por el corto tiempo, se observa un cambio en el estilo de ejercer el poder. En estas dos primeras semanas, el militante de Morena ha implementado una estrategia que le permita tener contacto con la población.

El gobernador de Puebla ha reiterado en varias ocasiones que va por ese 70% de los poblanos que no votaron en la elección de junio pasado. Por eso está saliendo a las calles a escuchar personalmente a la gente y atender sus necesidades, una réplica del estilo de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los poblanos están acostumbrados a que los gobernantes no salgan de su oficina, no se bajen de su camioneta blindada, que se transporten en helicóptero y que no salgan de esa burbuja que les impide darse cuenta de la realidad.

Por eso sorprendió que el pasado viernes, Barbosa haya salido de Casa Aguayo a atender una manifestación.

El domingo, cuatro días después del linchamiento de 7 personas, el gobernador visitó Tepexco y Cohuecan con la finalidad de bajar la tensión. Al final fue cuestionable que ofreciera apoyos económicos para el campo por más de 10 millones de pesos y no emitiera un discurso para castigar a quienes ejercieron justicia por su propia mano.

Sin embargo, hizo lo que otros gobernadores en tiempos de linchamiento no hicieron: ir hasta el lugar y analizar la situación que prevalecía.

Su última salida para atender un conflicto fue la visita que hizo al plantón de rechazados de la BUAP. Estos grupos se conforman año con año y se declaran en huelga de hambre, se sacan sangre y con ella escriben consignas contra la universidad. Eso ya es tradición.

El gobernador fue hasta el lugar, les pidió que se retiren por salud y les ofreció espacios educativos para el próximo año.

El mensaje de reconciliación entre poblanos y gobierno ya ha sido enviado. Ahora dependerá que lleguen resultados pronto de parte de la administración estatal, de lo contrario este tipo de salidas perderán paulatinamente valor ante la sociedad. Barbosa tendrá que verse en el espejo de AMLO.